Colostomía: qué es, cuándo se indica y cómo impacta en la vida diaria
- 4 nov 2025
Las ostomías son procedimientos quirúrgicos que permiten conectar una parte del tracto gastrointestinal (ya sea el intestino delgado o grueso) con la piel del abdomen. Su objetivo principal es desviar el tránsito intestinal para permitir la salida de las heces a través de una abertura en el abdomen, conocida como estoma.
Este tipo de cirugía puede realizarse en distintos segmentos del tubo digestivo, dependiendo de la enfermedad o condición que lo requiera, y puede ser temporal o permanente. En este artículo hablaremos específicamente de la colostomía, una de las ostomías más comunes, sus indicaciones médicas y cómo puede impactar la vida diaria.
¿Qué es una colostomía?
La colostomía es un tipo de ostomía en la que se conecta quirúrgicamente una parte del colon (intestino grueso) con la pared abdominal, permitiendo la salida de las heces a través de un estoma. Generalmente se indica cuando es necesario desviar o extirpar el tramo distal del colon, el recto o el ano, y no es viable o seguro restablecer la continuidad del tubo digestivo.
Las colostomías pueden ser temporales o permanentes. En los casos permanentes, suele extirparse el recto distal y el esfínter anorrectal. Si estas estructuras no son removidas, existe la posibilidad de revertir la colostomía y restablecer la función intestinal en el futuro.
¿Cómo se realiza una colostomía?
La colostomía es una intervención quirúrgica que puede variar según la razón médica que la indica. Por ello, además de clasificarse como temporal o permanente, las colostomías también se diferencian por el tipo de procedimiento quirúrgico que se utiliza para su creación.
Para entender estas variantes, es importante saber que el colon tiene forma de una gran letra “U” invertida dentro del abdomen y está compuesto por diferentes segmentos: colon ascendente, transverso, descendente, sigmoide, recto y ano. Dependiendo del sitio donde se realiza la apertura hacia la pared abdominal, se utilizan distintos nombres:
- Colostomía en asa transversa: se realiza llevando un segmento del colon transverso hacia la superficie del abdomen, creando una apertura con dos orificios: uno para la eliminación de heces y otro para la salida de moco. Suele ser temporal.
- Colostomía en asa sigmoidea: similar a la anterior, pero se realiza en el colon sigmoide, ubicado en el lado inferior izquierdo del abdomen. También suele utilizarse como medida temporal en ciertas enfermedades del recto.
- Cecostomía: consiste en abrir la pared posterior del ciego (la primera porción del colon, ubicada en el lado derecho inferior) y unirla a la piel del abdomen. Es menos común y se utiliza en casos muy específicos, como obstrucciones intestinales o para descompresión.
- Colostomía para derivación fecal: se realiza con el objetivo de desviar el flujo fecal desde un segmento proximal del colon, evitando su paso por una zona lesionada, inflamada o con una fístula, para permitir su cicatrización.
El procedimiento puede realizarse por laparotomía (cirugía abierta) o por laparoscopía (mínimamente invasiva), y consiste en crear un orificio en el abdomen (estoma) por donde se exterioriza el extremo del colon para permitir la salida de las heces a una bolsa colectora.
¿Cuál es la diferencia entre colostomía e ileostomía?
Tanto la colostomía como la ileostomía son tipos de ostomías, pero la diferencia principal radica en la parte del intestino que se conecta a la pared abdominal. La ileostomía se realiza con el íleon, que es la última porción del intestino delgado. A diferencia de la colostomía, en la ileostomía las heces suelen ser más líquidas y contienen enzimas digestivas más agresivas para la piel, lo que hace que el cuidado del estoma deba ser más detallado y constante.
Ambos procedimientos pueden ser temporales o permanentes, y su elección depende exclusivamente del diagnóstico del paciente y de la posibilidad de reconectar el intestino en el futuro.
¿Cuándo se indica una colostomía?
La colostomía puede ser necesaria cuando hay una obstrucción, lesión o enfermedad grave en el colon o el recto. Algunas de las principales causas por las que se indica este procedimiento son:
- Cáncer colorrectal, especialmente cuando hay que extirpar parte del intestino.
- Enfermedades inflamatorias intestinales, como colitis ulcerosa o enfermedad de Crohn.
- Diverticulitis complicada, cuando se presentan perforaciones o infecciones severas.
- Traumatismos abdominales, que afectan el intestino grueso.
- Malformaciones congénitas, especialmente en bebés y niños.
En todos estos casos, la colostomía puede ser una solución temporal o definitiva, dependiendo del daño intestinal y de la recuperación del paciente.
¿La colostomía siempre es permanente?
No. La colostomía puede ser temporal o permanente según la causa que la haya originado.
- Se considera temporal cuando se espera reconectar el intestino después de que haya sanado una lesión, infección o inflamación. En estos casos, el intestino se vuelve a unir en una cirugía posterior.
- Es permanente cuando se ha extirpado una parte importante del colon, el recto o el ano, y ya no es posible restablecer la continuidad del tránsito intestinal.
El médico especialista explicará con claridad el tipo de colostomía indicada y las posibilidades futuras de reversión o reconstrucción intestinal.
¿Cómo es vivir con una colostomía?
La adaptación social en pacientes con colostomía o ileostomía puede variar ampliamente y depende de diversos factores personales, emocionales y sociales. Diferentes estudios han demostrado que esta condición afecta múltiples aspectos de la vida diaria, desde los hábitos de higiene hasta la sexualidad y la interacción social.
El proceso de adaptación inicia desde el entorno hospitalario, cuando el médico tratante informa al paciente de su diagnóstico y del procedimiento realizado. A partir de ese momento, comienza una etapa de afrontamiento que requiere tiempo, acompañamiento emocional y educación. Tras el alta médica, el regreso al entorno familiar y social representa nuevos desafíos. El paciente ostomizado debe asumir por sí mismo los cuidados del estoma, reorganizar su rutina, retomar sus relaciones personales y sociales, e incluso regresar a su actividad laboral. Todo ello implica un proceso de reajuste gradual que puede generar estrés y ansiedad, pero que también brinda la oportunidad de desarrollar nuevas estrategias para vivir con bienestar.
Con el acompañamiento adecuado, tanto médico como psicológico, muchas personas logran adaptarse y recuperar su calidad de vida, demostrando que vivir con una colostomía no impide tener una vida plena y significativa.
Cuidados del estoma y de la bolsa
El estoma requiere una higiene cuidadosa y el uso adecuado de una bolsa colectora. Esta bolsa debe vaciarse de forma regular y cambiarse con la frecuencia indicada para evitar fugas, malos olores o irritación en la piel.
Para un buen manejo, es fundamental:
- Limpiar el estoma con agua y jabón neutro, siguiendo siempre las indicaciones médicas.
- Observar la piel que rodea el estoma para detectar signos de irritación, enrojecimiento o lesiones.
- Utilizar productos específicos para proteger la piel y asegurar una correcta adherencia de la bolsa colectora.
Además, desde el primer día, el personal de salud debe enseñar al paciente y a sus familiares los cuidados específicos según el tipo de colostomía realizada. Una correcta capacitación favorece la autonomía del paciente y previene complicaciones.
Alimentación y hábitos recomendados
la alimentación debe adaptarse al tipo de cirugía realizada, ya que el intestino grueso es el encargado de absorber agua y minerales, así como de formar y almacenar las heces. Por ello, seguir algunas recomendaciones puede facilitar la adaptación y mejorar la calidad de vida:
- Ingerir comidas ligeras y frecuentes, al menos seis veces al día.
- Mantener un horario regular para el consumo de alimentos.
- Comer despacio y masticar bien cada bocado.
- Preparar los alimentos de forma sencilla: evitar fritos, empanizados y comidas pesadas.
- Reposar al menos 30 minutos después de las comidas principales antes de acostarse.
- Salvo contraindicación médica, se recomienda consumir alrededor de 1.5 litros de agua al día.
Las porciones y tipos de alimentos deben adaptarse a las necesidades individuales de cada paciente, así como a otras condiciones de salud que puedan coexistir. Un plan alimenticio personalizado, supervisado por un profesional de la salud, es clave para una mejor adaptación.
¿Se puede tener una buena calidad de vida con colostomía?
Tener una colostomía implica una serie de cambios físicos, emocionales y sociales. Si bien existen complicaciones potenciales como irritación de la piel, obstrucción del estoma, infecciones o hernias paraestomales, muchas de estas pueden prevenirse o tratarse con un buen seguimiento médico y una adecuada educación desde el inicio.
La clave para mantener una buena calidad de vida está en el acompañamiento integral: conocer los cuidados del estoma, contar con apoyo emocional y recibir orientación nutricional. Con el tiempo, muchas personas con colostomía logran retomar sus actividades diarias, relaciones personales y laborales, adaptándose plenamente a su nueva condición.
Vivir con colostomía sí es posible, y con el apoyo correcto, también es compatible con una vida plena, activa y digna.
Por: Dra. Gema Nandaí Nájera Valdez
Ced. Prof. 13591084
Escuela Superior de Medicina, I.P.N.
Elaborado: noviembre 2025
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