¿Cómo afecta la fibromialgia al sistema nervioso?
- 5 may 2026
La fibromialgia es una condición crónica que se relaciona con cambios en la forma en que el sistema nervioso percibe y procesa el dolor. A diferencia de otras enfermedades, no se identifica una lesión o inflamación que explique directamente las molestias, lo que puede generar dudas o inquietudes en quienes la presentan.
Este diagnóstico suele establecerse después de haber descartado otras posibles causas de dolor persistente. Esto significa que el origen no se encuentra en una estructura específica del cuerpo, sino en los mecanismos que interpretan las señales.
Desde esta perspectiva, cobra importancia revisar el papel del sistema nervioso y los procesos que intervienen en la forma en que el dolor se percibe y se mantiene a lo largo del tiempo.
¿Qué función tiene el sistema nervioso en la percepción del dolor?
El sistema nervioso central, formado por el cerebro y la médula espinal, es el encargado de recibir y procesar la información que proviene del cuerpo, incluyendo las señales relacionadas con el dolor.
Cuando ocurre un estímulo que puede resultar dañino, como un golpe o una lesión, entran en acción los nociceptores. Estos son receptores especializados que se encuentran en la piel, los músculos y los órganos, y que tienen la función de detectar este tipo de estímulos y enviar señales hacia el sistema nervioso.
En este proceso, es posible distinguir entre el dolor superficial, que se percibe en la piel y suele ser más localizado, y el dolor profundo o generalizado, que puede sentirse en varias zonas del cuerpo y tener características más complejas.
Una vez que la señal llega al cerebro, este la interpreta y también regula su intensidad. Este mecanismo, conocido como modulación del dolor, permite que el organismo ajuste la respuesta según la situación. En condiciones normales, este sistema contribuye a mantener un equilibrio en la percepción del dolor.
¿Por qué la fibromialgia se considera un trastorno del sistema nervioso?
La fibromialgia se considera un trastorno del sistema nervioso porque no se encuentran alteraciones estructurales que expliquen el dolor. En otras palabras, no hay un daño visible en los tejidos que justifique la intensidad de las molestias.
En cambio, se ha observado que existe una alteración en la forma en que el sistema nervioso procesa las señales. Uno de los aspectos más importantes es que el sistema nervioso puede amplificar el dolor, haciendo que estímulos que normalmente serían leves se perciban como más intensos.
Además, se han identificado cambios en los neurotransmisores del cerebro, que son los encargados de transmitir información entre las células nerviosas. Algunas de estas sustancias están relacionadas con la forma en que se regula el dolor, el estado de ánimo y el sueño.
Estos hallazgos ayudan a entender que la fibromialgia no se origina en una lesión específica, sino en una forma distinta de procesar la información dentro del sistema nervioso.
¿Qué cambios ocurren en el cerebro y los nervios en la fibromialgia?
En personas con fibromialgia, se han identificado cambios en la manera en que el cerebro y los nervios se comunican. Estos cambios pueden afectar tanto la transmisión de las señales como la forma en que el cerebro las interpreta.
Ciertas áreas del cerebro relacionadas con el dolor pueden activarse con mayor intensidad o ante estímulos más pequeños de lo habitual. Esto significa que el cerebro puede reaccionar de forma más sensible ante señales que, en otras personas, no generarían la misma respuesta.
También se ha observado que los mecanismos que normalmente ayudan a disminuir o controlar el dolor pueden no funcionar de la misma manera. Esto puede hacer que la sensación dolorosa sea más constante o intensa.
Además del dolor, estos cambios en el sistema nervioso pueden influir en otras funciones del cuerpo, como el descanso o la forma en que se responde al estrés, lo que muestra que se trata de una condición compleja.
¿Qué factores se asocian con las alteraciones del sistema nervioso en la fibromialgia?
La fibromialgia no tiene una causa única claramente identificada. En su desarrollo pueden intervenir distintos factores que influyen en el funcionamiento del sistema nervioso.
Por ejemplo, existe evidencia de que algunas personas pueden tener una predisposición genética, lo que significa que su organismo podría ser más sensible a desarrollar este tipo de alteraciones.
También se han relacionado situaciones de estrés físico o emocional, que pueden influir en la forma en que el cuerpo procesa las señales y responde a ellas.
Asimismo, se han estudiado cambios en sistemas del organismo que participan en la regulación del estrés, como el sistema neuroendocrino. En conjunto, estos factores pueden interactuar y contribuir al desarrollo de la condición.
¿Qué estudios permiten analizar la relación entre fibromialgia y sistema nervioso?
Para comprender mejor esta relación, se utilizan distintos estudios médicos que permiten evaluar el funcionamiento del sistema nervioso y descartar otras condiciones.
Entre los principales se encuentran:
- Estudios de imagen cerebral: como la resonancia magnética y la resonancia magnética funcional, que permiten observar la actividad del cerebro.
- Evaluaciones del sistema nervioso: como los estudios de conducción nerviosa y la electromiografía, que analizan la función de nervios y músculos.
- Estudios de laboratorio: como la biometría hemática, proteína C reactiva o perfil tiroideo, que ayudan a descartar otras enfermedades.
Estos estudios forman parte de una evaluación integral y contribuyen a comprender mejor el origen del dolor persistente y cuáles son las posibles opciones para su manejo.
¿Qué opciones existen para el manejo de la fibromialgia?
El manejo de la fibromialgia suele abordarse desde diferentes perspectivas, debido a su relación con el sistema nervioso y la forma en que el cuerpo procesa el dolor.
Dentro de las opciones farmacológicas, se incluyen medicamentos que actúan a nivel del sistema nervioso y que buscan regular la forma en que se transmiten y perciben las señales de dolor. Algunos de estos tratamientos también están relacionados con la regulación del sueño o el estado de ánimo, aspectos que pueden estar vinculados con esta condición.
Por otro lado, existen intervenciones no farmacológicas que forman parte importante del abordaje. Entre ellas se encuentran las terapias físicas, programas de actividad supervisada y estrategias enfocadas en el bienestar general, que pueden acompañar el manejo y contribuir a mejorar la calidad de vida.
Debido a que cada persona puede experimentar la fibromialgia de manera distinta, el enfoque suele adaptarse a las características individuales. La valoración médica permite integrar distintas alternativas de forma gradual, considerando las necesidades y el contexto de cada caso.
Por: Dra. Gema Nandaí Nájera Valdez
Ced. Prof. 13591084
Escuela Superior de Medicina, I.P.N.
Revisado/Modificado: mayo 2026
Referencias bibliográficas
- Goldenberg, D. L., & Kaplan, M. (2025). Fibromyalgia: Clinical manifestations and diagnosis in adults. En R. F. Connor (Ed.), UpToDate. Wolters Kluwer. Consultado en https://www.uptodate.com/contents/fibromyalgia-clinical-manifestations-and-diagnosis-in-adults
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- Martinez-Lavin M. (2012). Fibromyalgia: When Distress Becomes (Un)sympathetic Pain.Pain research and treatment,2012, 981565. https://doi.org/10.1155/2012/981565