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Pantallas y sueño: ¿cómo afectan tu descanso?

Mujer revisando su celular antes de dormir, un hábito que afecta la higiene del sueño.

Dormir bien es una parte fundamental de la salud. Durante el sueño, el cuerpo realiza procesos esenciales para el equilibrio físico y mental, como la recuperación de tejidos, la regulación de hormonas y el correcto funcionamiento del sistema nervioso. Por ello, la calidad del descanso no solo influye en cómo una persona se siente al despertar, sino también en su bienestar general.

En la actualidad, el uso de pantallas forma parte de la vida cotidiana. Teléfonos móviles, computadoras y televisores acompañan muchas actividades diarias, incluso durante la noche. Este cambio en los hábitos ha llevado a que el sueño y la exposición a dispositivos electrónicos sean temas de interés por su interacción con el descanso.

Los ritmos circadianos

El cuerpo humano tiene un mecanismo natural que ayuda a organizar los momentos de actividad y de descanso a lo largo del día. A este mecanismo se le conoce como ritmo circadiano, y funciona como un reloj interno que se guía, principalmente, por la luz y la oscuridad del entorno.

Durante el día, la luz natural ayuda a que el cuerpo se mantenga activo y atento. Por la noche, cuando la luz disminuye, el organismo comienza a prepararse de forma natural para dormir. Este cambio gradual permite reconocer cuándo es momento de estar despierto y cuándo es momento de descansar.

Cuando este ritmo se mantiene de manera estable, el sueño suele presentarse con mayor regularidad y el descanso puede ser más reparador.

El ciclo del sueño y sus fases

El sueño no ocurre de una sola manera durante toda la noche. Mientras dormimos, el cuerpo pasa por un ciclo del sueño que se repite varias veces y que está formado por diferentes fases. Cada una de estas etapas cumple una función importante y contribuye a que el descanso sea realmente reparador.

De manera general, el ciclo del sueño se divide en dos grandes tipos:

Sueño no REM

Durante el sueño no REM, el cuerpo pasa por tres fases que avanzan de manera gradual, desde un descanso ligero hasta un sueño más profundo. Cada una ayuda al organismo a recuperarse y a prepararse para el siguiente ciclo del sueño. 

Sueño ligero: es la fase inicial, el cuerpo empieza a relajarse poco a poco y la actividad del cerebro disminuye. Aún existe algo de tensión muscular y es fácil despertar en esta fase. Funciona como un momento de transición entre estar despierto y entrar en un descanso más profundo.

Sueño profundo: en esta fase, el sueño se vuelve más estable. El cerebro presenta breves momentos de mayor actividad, mientras el cuerpo continúa relajándose. La frecuencia cardiaca y la temperatura corporal bajan, lo que indica que el organismo se está preparando para un descanso más profundo.

Sueño profundo: es la etapa de descanso más intenso. La actividad del cerebro se vuelve más lenta y profunda, y el cuerpo aprovecha este momento para recuperarse. Durante esta fase se llevan a cabo procesos importantes como la reparación de tejidos y el fortalecimiento del sistema inmunológico. En este punto, despertar suele ser más difícil.

Sueño REM

Es la fase en la que se presenta la mayor actividad cerebral y donde suelen ocurrir los sueños. Aunque el cerebro está activo, el cuerpo permanece relajado. Esta etapa se asocia con procesos de memoria, aprendizaje y regulación emocional.

Estos ciclos se repiten varias veces durante la noche. Cuando se desarrollan de forma continua y ordenada, el descanso suele ser más reparador. Sin embargo, distintos factores pueden interrumpir estas fases o acortar algunas de ellas, lo que influye en descanso de menor calidad.

Pantallas y luz azul

Las pantallas electrónicas emiten distintos tipos de luz, entre ellas la luz azul. Este tipo de luz ha sido objeto de estudio porque puede influir en los mecanismos que regulan el ciclo sueño-vigilia.

La luz azul es similar a la luz natural del día. Por esta razón, su exposición en horarios nocturnos puede interferir con las señales que el cuerpo utiliza para reconocer que es momento de dormir. En lugar de iniciar el proceso natural de descanso, el organismo puede mantenerse en un estado de mayor alerta.

Relación entre pantallas y calidad del descanso

El efecto de las pantallas en el sueño no se limita solo a la luz que emiten. Los dispositivos electrónicos también generan estímulos constantes, como imágenes en movimiento, sonidos y contenido que requiere atención.

Esta estimulación puede dificultar la transición hacia el sueño o afectar la continuidad del descanso durante la noche. Cuando el cerebro permanece activo por periodos prolongados antes de dormir, las fases del sueño pueden verse alteradas, lo que impacta en la sensación de descanso al despertar.

¿Cómo se evalúa la calidad del sueño?

La evaluación del sueño puede realizarse desde distintos enfoques médicos. Algunos estudios permiten observar directamente cómo se desarrolla el descanso, mientras que otros ayudan a identificar condiciones de salud que pueden influir en los patrones de sueño.
Entre las herramientas utilizadas se encuentran los estudios del sueño, que registran parámetros como la actividad cerebral, la respiración, los movimientos y los niveles de oxígeno durante la noche.  Estos estudios permiten analizar cómo se distribuyen las fases del sueño y si existen interrupciones.
Además, la evaluación puede complementarse con estudios de laboratorio, que aportan información sobre el estado general del organismo. Algunos que los médicos pueden considerar son:

  • Biometría hemática, que permite conocer el estado general de la sangre y la oxigenación del organismo.
  • Glucosa, útil para evaluar cómo el cuerpo utiliza la energía.
  • Pruebas de función tiroidea, relacionadas con el ritmo y la actividad general del organismo.
  • Electrolitos y función renal, que aportan información sobre el equilibrio interno del cuerpo.
  • Perfil de lípidos, especialmente relevante en personas con enfermedades crónicas.
  • Vitamina D y vitamina B12, cuando se busca descartar deficiencias que puedan influir en la sensación de cansancio.
  • Check up,  que reúne varios estudios básicos para ofrecer una visión amplia del estado de salud. que reúne varios estudios básicos para ofrecer una visión amplia del estado de salud.

La importancia de la higiene del sueño

La higiene del sueño se refiere al conjunto de hábitos y condiciones que acompañan el momento de dormir. Este concepto ayuda a entender cómo el entorno y las rutinas diarias influyen en la forma en que el cuerpo descansa durante la noche.

Aspectos como los horarios habituales, el ambiente del dormitorio y las actividades que se realizan antes de ir a la cama forman parte de la higiene del sueño. Estos factores explican por qué algunas personas logran un descanso más constante, mientras que otras tienen un sueño más irregular.

La exposición a fuentes de luz azul en las horas previas al descanso puede influir en la calidad del sueño. Reducir el uso de dispositivos que emiten este tipo de luz aproximadamente una hora antes de dormir puede facilitar que el cuerpo comience, de manera más natural, su preparación para el descanso.

Rutinas que favorecen un descanso regular

La forma en que transcurre el día tiene un impacto directo en cómo dormimos por la noche. Mantener horarios similares, elegir actividades tranquilas antes de dormir y reducir la estimulación al final del día ayuda al cuerpo a reconocer cuándo es momento de descansar.

Estas rutinas le dan señales claras al organismo y se relacionan con el ritmo natural que regula el sueño. Cuando estas señales se repiten día con día, al cuerpo le resulta más sencillo recorrer las distintas fases del sueño y lograr un descanso más continuo durante la noche.

En este proceso, el uso de pantallas también forma parte del entorno actual. Su presencia, junto con otros hábitos diarios, puede influir en la manera en que el cuerpo se prepara para dormir.

Dormir bien es el resultado de muchos factores que trabajan en conjunto. Reconocer la importancia de las rutinas diarias ayuda a valorar el sueño como una parte esencial del bienestar y del cuidado de la salud en la vida cotidiana.

 

Por: Dra. Gema Nandaí Nájera Valdez

          Ced. Prof. 13591084

          Escuela Superior de Medicina, I.P.N.

Revisado/Modificado: enero 2026

Referencias bibliográficas

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