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¿Cómo saber si mis riñones están funcionando bien?

Profesional de la salud señalando un modelo anatómico de los riñones para explicar su funcionamiento correcto.

Los riñones son órganos “pequeños”, pero cumplen funciones muy importantes para mantener el equilibrio del cuerpo. Se encargan de filtrar la sangre para eliminar sustancias de desecho, regular la cantidad de líquidos, mantener en balance minerales como el sodio y el potasio, y participar en la producción de hormonas que influyen en la presión arterial y en la formación de glóbulos rojos.

Cuando los riñones funcionan correctamente, ayudan a que todo el organismo trabaje de manera adecuada. Sin embargo, si su función disminuye, pueden generarse alteraciones que afectan diferentes sistemas del cuerpo.

¿Qué se entiende por función renal y por qué es un indicador de salud?

La función renal se refiere a la capacidad de los riñones para filtrar la sangre de forma eficiente y eliminar productos de desecho a través de la orina. También implica mantener el equilibrio adecuado de líquidos y minerales en el organismo.

Cuando esta capacidad se reduce, ciertas sustancias pueden acumularse en la sangre. Por eso, evaluar la función renal es una manera confiable de conocer el estado de salud de los riñones. Para hacerlo, el equipo médico solicita estudios de laboratorio específicos, como:

Creatinina sérica

La creatinina es una sustancia que el cuerpo produce de forma natural cuando se utilizan los músculos. Se forma a partir de compuestos llamados creatina y fosfocreatina, que participan en la energía muscular. Normalmente, los riñones la eliminan casi por completo a través de la orina. Si en un análisis de sangre se detectan niveles elevados de creatinina, puede ser una señal de que los riñones no están filtrando la sangre de manera adecuada.

Sin embargo, estos valores pueden cambiar según la edad, el sexo y la cantidad de masa muscular de cada persona, por lo que siempre es necesario interpretarlos junto con otros estudios médicos.

Tasa de filtración glomerular

La tasa de filtración glomerular estimada, conocida como TFGe, es un dato que ayuda a saber cómo están funcionando los riñones. Se calcula a partir del nivel de creatinina en la sangre y de información como la edad y el sexo.

Este resultado muestra cuánta sangre logran filtrar los riñones cada minuto. Cuando la TFGe baja de manera constante, puede ser una señal de que existe una enfermedad renal crónica. Por eso, es uno de los valores que se utilizan para evaluar y clasificar el funcionamiento de los riñones.

Examen general de orina

El análisis de orina es un estudio sencillo que ofrece información importante sobre la salud. Permite identificar si hay proteínas, como la albúmina, o sangre en la orina.

Cuando aparece albúmina en pequeñas cantidades, lo que se conoce como microalbuminuria, puede ser una señal temprana de que los riñones no están funcionando correctamente, sobre todo en personas con diabetes o presión arterial alta.

Estudios de gabinete

En algunos casos, el médico puede solicitar un ultrasonido renal. Este estudio no utiliza radiación y permite observar el tamaño, la forma y la estructura de los riñones. También ayuda a detectar posibles obstrucciones o cambios en su anatomía.

Según cada caso, pueden indicarse otros estudios adicionales para obtener una evaluación más completa, como la urotomografía simple (UroTAC) o contrastada, que permiten observar con mayor detalle la estructura de los riñones y las vías urinarias.

¿Qué influye en la función renal con el paso del tiempo?

Con el paso de los años, es normal que la función renal disminuya ligeramente, incluso en personas que no tienen una enfermedad diagnosticada. Este cambio forma parte del proceso natural de envejecimiento y, en la mayoría de los casos, ocurre de manera gradual.

Además, existen enfermedades crónicas que pueden afectar directamente la función de los riñones. La diabetes mellitus y la hipertensión arterial son dos de las causas más frecuentes de daño renal progresivo. Cuando no se mantienen bajo control adecuado, pueden impactar de forma negativa en la capacidad de filtración de los riñones.

También influyen otros factores, como: enfermedades cardiovasculares, antecedentes familiares de enfermedad renal, uso prolongado de ciertos medicamentos y algunas enfermedades autoinmunes.

En muchos casos, estos elementos no se presentan de forma aislada. Pueden coexistir y aumentar el riesgo de daño renal si no existe un seguimiento médico. Por ello, la evaluación periódica de la función renal permite identificar cambios tempranos y actuar de manera oportuna.

Cuando estos factores afectan de manera sostenida la capacidad de filtración de los riñones se pueden desarrollar distintas enfermedades renales.

¿Cuáles son las enfermedades renales?

Las enfermedades renales comprenden un conjunto de trastornos que afectan la estructura o el funcionamiento de los riñones. Pueden presentarse de forma repentina o desarrollarse de manera gradual, y su identificación se basa principalmente en estudios de laboratorio y gabinete.

Enfermedad renal aguda

Consiste en una disminución repentina de la función renal en un periodo corto. Se detecta por un aumento rápido de la creatinina en sangre o por cambios importantes en la producción de orina. En muchos casos, si se identifica la causa y se trata de manera oportuna, puede ser reversible.

Enfermedad renal crónica

Se presenta cuando existe una disminución progresiva y persistente de la función renal durante más de tres meses. Generalmente se identifica mediante una reducción en la TFGe o la presencia continua de alteraciones en los estudios de orina.

Dentro de la enfermedad renal crónica existen distintas causas, entre las más frecuentes se encuentran:

Nefropatía diabética

Es una complicación de la diabetes. Se caracteriza por la presencia de albúmina en la orina y cambios progresivos en la función renal. Representa una de las causas más comunes de enfermedad renal crónica.

Nefropatía hipertensiva

La hipertensión arterial puede dañar los vasos sanguíneos de los riñones con el tiempo. El diagnóstico se apoya en la evaluación de la función renal y en estudios complementarios.

Glomerulopatías agudas

Son enfermedades que afectan los glomérulos, las estructuras del riñón responsables de filtrar la sangre. Algunas pueden presentarse de forma aguda, con cambios detectables en los estudios de orina. En ciertos casos, se requieren evaluaciones adicionales para precisar el diagnóstico.

Enfermedades renales hereditarias

Algunas enfermedades, como la enfermedad renal poliquística, tienen un componente genético. Su diagnóstico suele apoyarse en estudios de imagen y en la revisión de antecedentes familiares.

El reconocimiento oportuno del tipo de enfermedad renal es fundamental, ya que el tratamiento y el seguimiento dependerán de su causa, su evolución y el grado de afectación de la función renal.

Tratamientos médicos para las enfermedades renales

El tratamiento depende de la causa, la etapa en la que se encuentre la enfermedad y las condiciones de salud asociadas.

El manejo puede incluir:

  • Seguimiento clínico periódico con estudios de laboratorio.
  • Tratamiento farmacológico para controlar enfermedades como la diabetes y la hipertensión.
  • Ajuste o revisión de medicamentos que puedan afectar la función renal.

En etapas avanzadas, cuando la función renal está muy disminuida, pueden requerirse terapias de sustitución renal. Entre ellas se encuentran la hemodiálisis y la diálisis peritoneal. En algunos casos específicos, el trasplante renal puede ser una opción.

La decisión sobre el tratamiento se toma de manera individualizada, con base en una evaluación médica integral.

Además del tratamiento, el cuidado de los riñones también implica adoptar medidas que ayuden a reducir el riesgo de enfermedad y a evitar que el daño avance con el tiempo.

Prevención de las enfermedades renales

La prevención se basa en la detección temprana y el monitoreo regular. Los estudios de laboratorio permiten identificar cambios iniciales en la función renal, incluso antes de que existan manifestaciones evidentes.

En personas con factores de riesgo, realizar controles periódicos de creatinina, TFGe y albúmina en orina es una herramienta clave para prevenir complicaciones.

Recomendaciones médicas para el cuidado de los riñones

El cuidado de los riñones forma parte del seguimiento integral de la salud. Para favorecer su buen funcionamiento, el equipo médico puede recomendar acciones como:

  • Realizar estudios de función renal cuando estén indicados.
  • Mantener un control adecuado de enfermedades crónicas como la diabetes y la hipertensión.
  • Consultar con el equipo de salud antes de iniciar o suspender medicamentos.
  • Asistir a revisiones periódicas para evaluar su desempeño.
  • La evaluación constante permite identificar cambios oportunamente y actuar de forma preventiva.

Los riñones trabajan todos los días de manera silenciosa, ayudando a mantener el equilibrio del cuerpo sin que lo notemos. Por ello, conocer cómo están funcionando y dar seguimiento cuando el profesional de la salud lo indica es una forma responsable de cuidar el bienestar general. Comprender esta importancia también lleva a preguntarse cómo pueden evaluarse estos parámetros y qué información aportan los estudios disponibles.

Atención oportuna para una mejor calidad de vida

Cuando el profesional de la salud lo considera necesario, los estudios de laboratorio relacionados con la función renal pueden aportar información útil para comprender cómo están trabajando los riñones. Pruebas como el perfil renal permiten evaluar distintos parámetros que forman parte del equilibrio del organismo.

Conocer en qué consisten estas pruebas y cómo se interpretan ayuda a entender mejor su papel dentro del cuidado integral de la salud. Como cualquier estudio médico, su solicitud y valoración deben realizarse de manera individualizada y en el contexto clínico de cada persona.

Prestar atención a la salud renal no solo significa vigilar un órgano en particular, sino acompañar de forma consciente el cuidado integral del cuerpo. Mantener este seguimiento a lo largo del tiempo contribuye a conservar una buena calidad de vida y mayor tranquilidad.

 

Por: Dra. Gema Nandaí Nájera Valdez

          Ced. Prof. 13591084

          Escuela Superior de Medicina, I.P.N.

Revisado/Modificado: febrero 2026

Referencias bibliográficas

  1. National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases. (2017, abril). Prevención de la enfermedad de los riñones. https://www.niddk.nih.gov/health-information/informacion-de-la-salud/enfermedades-rinones/informacion-general/prevencion

  2. Secretaría de Salud. (2019, 15 de marzo). Cuida tus riñones de las enfermedades renales crónicas. Gobierno de México. https://www.gob.mx/salud/articulos/cuida-tus-rinones-de-las-enfermedades-renales-cronicas

  3. Gounden, V., Bhatt, H., & Jialal, I. (2024, July 27). Renal function tests. In StatPearls. StatPearls Publishing. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK507821/

  4. Fatehi, P., & Hsu, C. (2024). Chronic kidney disease: Newly identified clinical presentation and diagnostic approach in adults. En R. F. Connor (Ed.), UpToDate. Wolters Kluwer. Consultado en https://www.uptodate.com/contents/chronic-kidney-disease-newly-identified-clinical-presentation-and-diagnostic-approach-in-adults 

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