¿Cómo se detecta la enfermedad de Hashimoto?
- 2 jun 2026
La enfermedad de Hashimoto, también conocida como tiroiditis de Hashimoto, es una de las causas más frecuentes de hipotiroidismo. Debido a que suele desarrollarse de forma lenta y progresiva, en muchas ocasiones su detección ocurre a través de estudios de laboratorio que evalúan la función tiroidea y la presencia de anticuerpos relacionados con autoinmunidad.
Comprender cómo se detecta esta enfermedad y qué estudios se utilizan permite entender mejor la importancia de una evaluación integral de la tiroides y su relación con distintos cambios hormonales y metabólicos del organismo.
¿Qué es la enfermedad de Hashimoto?
La enfermedad de Hashimoto es un trastorno autoinmune en el que el sistema inmunológico produce una respuesta contra la glándula tiroides, provocando inflamación y alteraciones progresivas en su funcionamiento. Con el tiempo, esta afectación puede disminuir la producción de hormonas tiroideas y favorecer el desarrollo de hipotiroidismo.
¿Cuándo puede sospecharse la enfermedad de Hashimoto?
La enfermedad de Hashimoto puede sospecharse cuando existen alteraciones en los estudios de función tiroidea, especialmente cambios en parámetros como TSH y T4 libre que sugieren alteraciones progresivas en el funcionamiento de la glándula tiroides.
La sospecha también puede aumentar en personas con antecedentes personales o familiares de enfermedades autoinmunes, ya que la tiroiditis de Hashimoto suele asociarse con otras enfermedades autoinmunes. Entre las más frecuentes se encuentran diabetes tipo 1, enfermedad celíaca, vitiligo o artritis reumatoide.
Debido a que sus manifestaciones y alteraciones hormonales pueden variar ampliamente entre una persona y otra, la valoración clínica y los estudios complementarios son importantes para orientar adecuadamente el diagnóstico.
¿Cómo se detecta la enfermedad de Hashimoto?
El diagnóstico de la enfermedad de Hashimoto se realiza mediante la integración de antecedentes clínicos, exploración física y estudios complementarios que permiten evaluar tanto el funcionamiento de la glándula tiroides como la presencia de alteraciones autoinmunes.
Debido a que la enfermedad puede evolucionar lentamente, la detección suele apoyarse en estudios que analizan la función hormonal, la presencia de anticuerpos relacionados con autoinmunidad y los cambios estructurales de la glándula tiroides. Entre los más utilizados se encuentran:
Perfil tiroideo
El perfil tiroideo es uno de los principales estudios utilizados en la evaluación de la enfermedad de Hashimoto, ya que permite identificar alteraciones en el funcionamiento de la glándula tiroides.
La valoración inicial suele incluir la medición de TSH y T4 libre, parámetros fundamentales para detectar hipotiroidismo primario asociado con trastornos como la tiroiditis de Hashimoto.
En etapas tempranas, algunas personas pueden presentar elevación de TSH con niveles normales de T4 libre, una alteración conocida como hipotiroidismo subclínico. Conforme la enfermedad progresa y la capacidad funcional de la glándula disminuye, pueden observarse elevación de TSH junto con disminución de T4 libre, hallazgos compatibles con hipotiroidismo primario.
Anticuerpos tiroideos
Los anticuerpos tiroideos son una de las herramientas más importantes para identificar el origen autoinmune de la enfermedad de Hashimoto. Los más utilizados son los anticuerpos antiperoxidasa tiroidea (anti-TPO) y, en algunos casos, los anticuerpos antitiroglobulina (anti-Tg).
Los anticuerpos anti-TPO se encuentran presentes en la mayoría de las personas con tiroiditis de Hashimoto, por lo que suelen considerarse uno de los principales marcadores utilizados durante la evaluación diagnóstica. Los anticuerpos anti-Tg también pueden detectarse y complementar la interpretación de otros estudios relacionados con la función tiroidea.
La presencia elevada de estos anticuerpos puede indicar que el sistema inmunológico está reaccionando contra la glándula tiroides. En algunos casos, incluso pueden detectarse antes de que existan alteraciones importantes en las hormonas tiroideas.
Aunque estos estudios aportan información importante, sus resultados siempre deben interpretarse junto con el perfil tiroideo, los hallazgos clínicos y otros estudios complementarios.
Ultrasonido tiroideo
El ultrasonido tiroideo permite evaluar la estructura y características de la glándula tiroides, por lo que suele utilizarse como complemento durante la evaluación de la enfermedad de Hashimoto.
En esta enfermedad pueden observarse cambios relacionados con inflamación crónica del tejido tiroideo, como una apariencia heterogénea de la glándula, disminución de su ecogenicidad o variaciones en su tamaño. En algunos casos, también puede identificarse aumento de la vascularidad o la presencia de nódulos tiroideos que requieran seguimiento médico.
Aunque estos hallazgos no son exclusivos de la tiroiditis de Hashimoto, el ultrasonido aporta información útil cuando se interpreta junto con el perfil tiroideo, los anticuerpos tiroideos y la valoración clínica.
Estudios complementarios
Dependiendo de cada caso, el médico puede solicitar otros estudios complementarios para obtener una valoración más integral de la función tiroidea y del estado general de la persona.
Entre ellos se encuentran estudios relacionados con vitamina D o parámetros asociados con el metabolismo del hierro, ya que algunas alteraciones nutricionales y metabólicas pueden coexistir con enfermedades autoinmunes tiroideas.
La necesidad de estos estudios depende del contexto clínico, los antecedentes y los hallazgos identificados durante la evaluación médica.
Diferencia entre Hashimoto e hipotiroidismo
Aunque suelen relacionarse, la enfermedad de Hashimoto y el hipotiroidismo no son exactamente lo mismo. La tiroiditis de Hashimoto es una enfermedad autoinmune en la que el sistema inmunológico produce anticuerpos contra la glándula tiroides, mientras que el hipotiroidismo corresponde a una disminución en la producción de hormonas tiroideas.
Dependiendo de los resultados hormonales, el hipotiroidismo puede clasificarse como subclínico o primario manifiesto. Debido a ello, los estudios deben interpretarse junto con la historia clínica, la exploración física y otros hallazgos complementarios.
Enfermedad de Hashimoto: la importancia de una evaluación integral
La enfermedad de Hashimoto puede detectarse mediante distintos estudios que ayudan a evaluar la función de la glándula tiroides y la presencia de alteraciones autoinmunes. Debido a que su evolución suele ser progresiva, la interpretación de estos hallazgos debe realizarse junto con los antecedentes médicos, la exploración física y los cambios clínicos de cada persona.
El perfil tiroideo, los anticuerpos tiroideos y el ultrasonido aportan información útil para valorar tanto el funcionamiento como las características estructurales de la glándula tiroides en distintas etapas de la enfermedad.
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Por: Dra. Gema Nandaí Nájera Valdez
Ced. Prof. 13591084
Escuela Superior de Medicina, I.P.N.
Elaborado: junio 2026
Referencias bibliográficas
- Boucai, L. (2024). Tiroiditis de Hashimoto. En Manual MSD, versión para profesionales. https://www.msdmanuals.com/es/professional/trastornos-endocrinol%C3%B3gicos-y-metab%C3%B3licos/trastornos-tiroideos/tiroiditis-de-hashimoto#Diagn%C3%B3stico_v981578_es
- Klubo-Gwiezdzinska, J., & Wartofsky, L. (2022). Hashimoto thyroiditis: An evidence-based guide to etiology, diagnosis and treatment. Polish Archives of Internal Medicine, 132(3), 16222. https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9478900/
- Ross, D. S. (2026). Diagnóstico y cribado del hipotiroidismo en adultos no embarazadas. En D. S. Cooper (Ed.), UpToDate. https://www.uptodate.com/contents/diagnosis-of-and-screening-for-hypothyroidism-in-nonpregnant-adults