¿Qué es la indigestión estomacal y qué estudios ayudan a evaluarla?
- 19 jun 2026
La indigestión estomacal, también llamada dispepsia, es una de las molestias digestivas más frecuentes. Se utiliza este término para describir la sensación de incomodidad o malestar en la parte superior del abdomen que aparece cuando el estómago no procesa los alimentos de manera adecuada.
Aunque suele relacionarse con comer en exceso o demasiado rápido, puede deberse a causas más complejas, como cambios en el funcionamiento del sistema digestivo o alteraciones en el microbiota intestinal, que es el conjunto de bacterias que ayudan a digerir y absorber los nutrientes.
De acuerdo con un estudio sobre la carga global de enfermedades digestivas realizado en 2019, el 95% de las personas presentó al menos un trastorno digestivo durante ese año. Esta cifra pone en evidencia que no se trata de molestias aisladas, sino de condiciones que afectan a la mayoría de la población y que tienen un impacto considerable en el bienestar.
¿Qué función tiene el sistema digestivo?
El sistema digestivo es el conjunto de órganos responsables de transformar los alimentos en nutrientes y energía esenciales para que el organismo realice todas sus funciones vitales.
Su trayecto comienza en la boca, donde los alimentos se mastican y se mezclan con la saliva, que inicia el proceso de descomposición. Luego viajan por el esófago hasta llegar al estómago, donde los jugos gástricos los desintegran en partículas cada vez más pequeñas.
Después entra en acción el intestino delgado, que absorbe los nutrientes como proteínas, vitaminas y minerales, y los envía al torrente sanguíneo para que lleguen a todo el cuerpo. Lo que no sirve para nutrir se dirige al intestino grueso, que concentra los residuos y regula el equilibrio del agua antes de que sean eliminados.
Un elemento clave en este proceso es el microbiota intestinal, el conjunto de bacterias que habitan a lo largo del tracto digestivo. Estos microorganismos ayudan a procesar compuestos que el cuerpo no podría digerir por sí solo, participan en la producción de algunas vitaminas, fortalecen las defensas del organismo y mantienen el equilibrio digestivo.
Cuando alguna parte de esta cadena se interrumpe, los alimentos no se transforman de manera eficiente y pueden aparecer molestias digestivas como la indigestión.
¿Por qué puede alterarse la digestión?
La digestión es un proceso en el que cada órgano del aparato digestivo tiene una tarea específica. Sin embargo, este equilibrio puede alterarse por distintos motivos. En muchos casos, los hábitos diarios son un factor clave: comer demasiado rápido, masticar pocas veces los alimentos, ingerir porciones muy grandes o elegir comidas con exceso de calorías dificulta el trabajo del estómago e intestinos.
También influyen las sustancias irritantes, como el consumo frecuente de alcohol, café, tabaco o ciertos medicamentos, que pueden afectar la mucosa gástrica y alterar su funcionamiento.
Sin embargo, no siempre se trata solo de hábitos o sustancias. En ocasiones, el origen está en condiciones médicas que cambian la manera en que los órganos digestivos trabajan. Cuando esto ocurre, se habla de dispepsia secundaria, porque la molestia digestiva aparece como consecuencia de otro problema de salud, como la úlcera o el reflujo gastroesofágico. Y por otro lado está la dispepsia funcional, en este caso la persona siente malestar, pero los estudios médicos no logran identificar una causa concreta.
Un ejemplo frecuente dentro de estas condiciones médicas es la gastritis, que consiste en la inflamación de la mucosa que recubre al estómago. Esta ocurre cuando los ácidos gástricos tienen un contacto inadecuado con la mucosa estomacal, lo que genera irritación. En algunos casos, esta condición se relaciona con la presencia de una bacteria llamada Helicobacter pylori. Aunque es importante señalar que la gastritis solo puede confirmarse de manera definitiva cuando se realiza una biopsia del estómago, ya que este estudio permite observar directamente la inflamación en el tejido. Cuando no se cuenta con esta prueba es dispepsia.
También existe el síndrome de intestino irritable, un trastorno en el que la comunicación entre el intestino y el cerebro no ocurre de forma adecuada, lo que provoca que el intestino se vuelva más sensible de lo habitual. Esto puede alterar la manera en que los músculos intestinales se contraen y generar episodios de malestar abdominal. Aunque no representa un riesgo para la vida, puede tener un impacto importante en la calidad de vida de quienes lo padecen.
¿Cómo se puede evaluar el sistema digestivo?
La valoración del aparato digestivo es realizada por médicos especialistas que utilizan diversos estudios de laboratorio y de gabinete para obtener información sobre el funcionamiento del sistema:
- Biometría hemática (BH): mide componentes de la sangre y permite identificar alteraciones generales que pueden estar vinculadas con procesos digestivos.
- Química sanguínea (QS45): analiza parámetros metabólicos relacionados con hígado, riñones y niveles de glucosa, todos ellos relevantes en la digestión.
- Coprológico y coproparasitoscópico: examinan las heces para detectar parásitos, bacterias o alteraciones en la absorción de nutrientes.
- Prueba de aliento para Helicobacter pylori: detecta la presencia de esta bacteria, asociada a gastritis y úlceras pépticas.
- Panel de alérgenos alimenticios: identifica reacciones inmunológicas a ciertos alimentos que pueden desencadenar molestias digestivas.
Estos estudios forman parte del abordaje inicial y complementario que ayuda a orientar el diagnóstico, siempre en el marco de una valoración médica integral.
¿Qué hábitos pueden ayudar al sistema digestivo a trabajar mejor?
Aunque la indigestión puede tener múltiples causas, diversos estudios señalan que existen medidas generales que favorecen la función digestiva. El Instituto Mexicano del Seguro Social resalta la importancia de mantener una alimentación equilibrada, incluir variedad de alimentos y moderar el consumo de irritantes.
Asimismo, es importante resaltar la relevancia de los chequeos de salud periódicos para la detección temprana de alteraciones digestivas. Estos controles no se enfocan únicamente en la presencia de síntomas, sino también en el seguimiento preventivo de factores de riesgo.
Incorporar hábitos como masticar bien los alimentos, mantener una hidratación adecuada y procurar horarios regulares de comida puede favorecer que el sistema digestivo trabaje en mejores condiciones. Pequeños detalles hacen una gran diferencia: cuidar que cada bocado se mastique entre 20 y 30 veces, preferir que los alimentos estén a una temperatura templada (ni demasiado calientes ni excesivamente fríos), y optar por porciones pequeñas que se ingieren con calma. Además, una adecuada ingesta de agua favorece la producción de saliva, lo que ayuda a que la digestión comience de manera más eficiente desde la boca.
La salud digestiva parte esencial del bienestar general
La indigestión estomacal es una condición frecuente que refleja cómo el sistema digestivo puede alterarse por factores relacionados con los hábitos cotidianos o con condiciones médicas específicas. Conocer el papel de los órganos digestivos, los factores que influyen en su funcionamiento y los estudios que permiten evaluarlos constituye un paso esencial hacia la comprensión de esta parte fundamental del organismo.
La salud digestiva está vinculada con el bienestar general, lo que resalta la importancia de atender su cuidado desde una perspectiva preventiva y con el acompañamiento adecuado de especialistas.
Por: Dra. Gema Nandaí Nájera Valdez
Ced. Prof. 13591084
Escuela Superior de Medicina, I.P.N.
Revisado/Modificado: junio 2026
Referencias bibliográficas
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- Instituto Mexicano del Seguro Social. (2015). Enfermedades gastrointestinales. https://www.imss.gob.mx/salud-en-linea/enfermedades-gastrointestinales
- Moleski, S. M. (2024). Evaluación del paciente con trastornos digestivos. Manual MSD versión para profesionales. https://www.msdmanuals.com/es/professional/trastornos-gastrointestinales/abordaje-del-paciente-con-trastornos-digestivos/evaluación-del-paciente-con-trastornos-digestivos
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- Wang, Y., Huang, Y., Chase, R. C., Li, T., Ramai, D., Li, S., Huang, X., Antwi, S. O., Keaveny, A. P., & Pang, M. (2023). Global burden of digestive diseases: A systematic analysis of the Global Burden of Diseases Study, 1990-2019. Gastroenterology, 165(3), 773-783. https://doi.org/10.1053/j.gastro.2023.05.050