Close
Selecciona tu ubicación
Cargando...

Errores frecuentes en el autocuidado que pueden impactar la salud

Persona realizando ejercicio, ilustrando los errores en el autocuidado que pueden afectar la salud.

Muchas personas adoptan hábitos saludables con la intención de cuidar su calidad de vida, como cambiar su alimentación, hacer más ejercicio o aumentan su ingesta de líquidos. Sin embargo, algunas prácticas no son adecuadas para todas las personas y ciertas acciones, aunque sean consideradas saludables, pueden tener un impacto negativo.

Autocuidado y salud: una visión general

El autocuidado incluye todas aquellas acciones que una persona realiza para mantenerse bien física y mentalmente. Esto puede abarcar desde la alimentación y la actividad física hasta el descanso y el manejo del estrés. Estas prácticas pueden ser beneficiosas cuando forman parte de un cuidado integral de la salud.

Es importante entender que no todos los hábitos funcionan igual para todas las personas. Mientras que algunas prácticas se realizan con seguimiento médico, otras se adoptan sin una evaluación previa. La edad, el estado de salud y los tratamientos en curso pueden hacer que el autocuidado requiera un enfoque más personalizado.

La salud mental dentro del autocuidado

La salud mental es una parte importante de la salud en general. Tiene que ver con cómo se sienten las personas, cómo piensan y cómo enfrentan su día a día. Cuando el bienestar emocional está en equilibrio, es más fácil manejar el estrés y las situaciones que pueden afectar la salud.

De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), la salud mental está estrechamente relacionada con la salud física. Esto significa que cómo se siente una persona emocionalmente también puede influir en otros aspectos de su bienestar, especialmente cuando se vive con una enfermedad crónica.

Dentro del cuidado de la salud, la salud mental también puede tomarse en cuenta como parte del seguimiento médico. Para ello, los profesionales de la salud pueden utilizar evaluaciones clínicas y herramientas diseñadas para conocer de manera más clara cómo se encuentra el bienestar emocional. Este enfoque ayuda a tener una visión más completa de la salud y a comprender mejor cómo se siente la persona en su vida diaria.

Ejercicio físico en exceso

La actividad física es una práctica importante para el cuidado de la salud. Sin embargo, hacer ejercicio sin tomar en cuenta la condición física, la edad o la presencia de enfermedades puede generar efectos no deseados. El esfuerzo excesivo o mal adaptado puede representar una carga para el cuerpo, especialmente para el corazón, las articulaciones o los músculos.

La respuesta del cuerpo al ejercicio puede evaluarse mediante pruebas funcionales, electrocardiogramas y pruebas de esfuerzo, que permiten conocer cómo reacciona el sistema cardiovascular ante la actividad física. Este tipo de evaluaciones cobra especial relevancia en adultos mayores y en personas con enfermedades crónicas.

Dietas autoimpuestas sin valoración profesional

La alimentación es un pilar del autocuidado, pero no todas las dietas son adecuadas para todas las personas. Iniciar un plan alimenticio sin orientación profesional puede provocar desequilibrios, sobre todo cuando existen necesidades nutricionales específicas y se eliminan grupos de alimentos.

Un estudio realizado por especialistas en nutrición y conducta alimentaria, publicado en la revista científica Journal of Eating Behaviors, señala que las dietas muy restrictivas o autoimpuestas pueden afectar la salud cuando no se adaptan a las necesidades individuales. El estudio describe que este tipo de planes puede asociarse con deficiencias de vitaminas y minerales y alteraciones en el funcionamiento normal del organismo. Además, advierte que, a largo plazo, estas prácticas pueden influir tanto en la salud física como en el bienestar emocional.

Por ello la definición de un plan de alimentación debe estar orientado por un médico o nutriólogo quienes se basan en una evaluación apoyada en estudios de laboratorio como la biometría hemática, química sanguínea o un perfil de lípidos, los cuales permiten conocer el estado general del organismo y sus requerimientos nutricionales.

Consumo excesivo de agua

Mantenerse hidratado es importante para que el cuerpo funcione correctamente. Sin embargo, tanto beber poca agua como consumirla en exceso puede afectar el equilibrio del organismo. La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que la cantidad de agua que necesita cada persona puede variar según la edad, el estado de salud y las actividades diarias, por lo que no existe una cantidad única que sea adecuada para todos.

En algunos casos, cuando se requiere conocer con mayor detalle cómo se encuentra el estado de hidratación, el personal de salud puede apoyarse en estudios de laboratorio, como  como la medición de electrolitos y las pruebas de función renal. Estos estudios ayudan a comprender cómo el cuerpo maneja los líquidos y a identificar posibles desequilibrios

Uso de suplementos

Los suplementos incluyen vitaminas, minerales y otros productos que suelen consumirse para complementar la alimentación. Aunque son comunes, no siempre son necesarios para todas las personas. En algunos casos, su uso sin evaluación previa puede no aportar beneficios adicionales.

La indicación de suplementos suele basarse en análisis de laboratorio que miden niveles de vitaminas y minerales, junto con una evaluación médica. Estos estudios permiten identificar deficiencias específicas y evitar el uso innecesario o excesivo de este tipo de productos.

Uso prolongado de la misma dosis de medicamentos

En muchas enfermedades crónicas, los medicamentos se utilizan durante largos periodos. Con el paso del tiempo, el cuerpo puede cambiar y responder de manera distinta a los tratamientos. Por esta razón, las dosis no siempre permanecen iguales durante toda la vida.

El seguimiento médico periódico, apoyado en estudios clínicos, permite evaluar si un tratamiento continúa siendo adecuado. Este proceso forma parte del cuidado habitual de la salud y ayuda a asegurar que los medicamentos sigan siendo seguros y eficaces.

Autocuidado y seguimiento médico

El autocuidado es una parte importante del bienestar, pero no sustituye la evaluación médica. Para que estas prácticas sean realmente útiles, es necesario que se complementen con seguimiento profesional y estudios clínicos que permitan conocer cómo responde el organismo. Entender el autocuidado como un proceso acompañado ayuda a tomar decisiones informadas y a cuidar la salud de manera integral.

Por: Dra. Gema Nandaí Nájera Valdez

          Ced. Prof. 13591084

          Escuela Superior de Medicina, I.P.N. 

Revisado/Modificado: febrero 2026

Referencias bibliográficas

  1. Organización Mundial de la Salud. (2024). Autocuidado para la salud y el bienestar. https://www.who.int/es/news-room/questions-and-answers/item/self-care-for-health-and-well-being
  2. Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte. (2017, 15 de abril). Hiperhidratación: ¿cuándo se está tomando agua de más? Gobierno de México. https://www.gob.mx/conade/prensa/hiperhidratacion-cuando-se-esta-tomando-agua-de-mas
  3. Barbosa, W. A., Leite, C. D. F. C., Reis, C. H. O., Machado, A. F., Bullo, V., Gobbo, S., Bergamin, M., Lima-Leopoldo, A. P., Vancini, R. L., & Boccalini, D. S. (2023). Effect of supervised and unsupervised exercise training in outdoor gym on the lifestyle of elderly people. International Journal of Environmental Research and Public Health, 20(21), 7022. https://doi.org/10.3390/ijerph20217022
  4. Cohen, P. (2025). High-risk dietary supplements: Patient evaluation and counseling. En R. F. Connor (Ed.), UpToDate. Wolters Kluwer. Consultado en https://www.uptodate.com/contents/high-risk-dietary-supplements-patient-evaluation-and-counseling
  5. Neiman, A. B., Ruppar, T., Ho, M., Garber, L., Weidle, P. J., Hong, Y., George, M. G., & Thorpe, P. G. (2017, 17 de noviembre). CDC Grand Rounds: Improving medication adherence for chronic disease management—Innovations and opportunities. Morbidity and Mortality Weekly Report, 66(45), 1248–1251. https://www.cdc.gov/mmwr/volumes/66/wr/mm6645a2.html
  6. American Diabetes Association Professional Practice Committee. (2025). Pharmacologic approaches to glycemic treatment: Standards of care in diabetes—2025. Diabetes Care, 48(Supplement 1), S181–S206. https://doi.org/10.2337/dc25-S009
  7. Centers for Disease Control and Prevention. (2025, June 9). About mental health. https://www.cdc.gov/mental-health/about/index.html

Compartir: