Estoma: qué es y qué tipos existen
- 26 ago 2026
Diferentes enfermedades pueden hacer necesaria la creación de un estoma, entre ellas el cáncer colorrectal y la enfermedad inflamatoria intestinal, así como otras condiciones que afectan el funcionamiento normal del intestino.
Se estima que cada año se crean cerca de 130,000 estomas intestinales en Estados Unidos; sin embargo, en México no se conoce con exactitud esta cifra. Aunque puede representar un cambio importante en la vida de una persona, conocer qué significa tener un estoma y los diferentes tipos que existen permite comprender mejor su función y los cuidados que requiere.
¿Qué es un estoma y qué significa tener uno?
Un estoma intestinal es la exteriorización de una parte del intestino delgado o grueso a través de una abertura creada quirúrgicamente en el abdomen. Esta derivación permite redirigir la salida de las heces hacia el exterior y evitar su paso por las partes del intestino que se encuentran después del estoma.
Tener un estoma significa que la eliminación de las heces deja de realizarse por la vía habitual y ocurre a través de esta abertura, por lo que es necesario utilizar un dispositivo o bolsa recolectora. Dependiendo la causa por la que se realizó la cirugía, este puede ser temporal o permanente. Aunque los términos estoma y ostomía suelen utilizarse juntos, no hacen referencia exactamente a lo mismo.
¿Cuál es la diferencia entre estoma y ostomía?
La ostomía es el procedimiento quirúrgico mediante el cual se crea una abertura para comunicar una parte del organismo con el exterior, mientras que el estoma es la abertura que queda como resultado de ese procedimiento. Esta abertura se crea con un propósito específico, de acuerdo con el órgano involucrado y la condición que hizo necesaria la cirugía.
¿Para qué sirven los estomas?
Los estomas intestinales se utilizan para tratar una amplia variedad de enfermedades gastrointestinales benignas y malignas, y en determinadas situaciones pueden formar parte de procedimientos necesarios para salvar la vida del paciente.
Su principal función es desviar el flujo de las heces para evitar que pase por un segmento específico del intestino delgado o grueso. Esto puede ser necesario, por ejemplo, para proteger una zona del intestino y favorecer su recuperación o reducir el riesgo de una fuga después de determinados procedimientos quirúrgicos.
Cuando el estoma es permanente, se convierte en la nueva vía para la eliminación de las heces, debido a que el tránsito intestinal no puede restablecerse por su recorrido habitual. Sin embargo, no todos los estomas se realizan de la misma manera ni cumplen exactamente la misma función; pueden clasificarse según el órgano o la parte del intestino que se comunica con el exterior.
¿Cuáles son los principales tipos de estomas?
Existen diversos tipos de estomas intestinales, que se diferencian principalmente por la parte del intestino que se lleva hacia la superficie del abdomen. Los dos principales son la ileostomía y la colostomía.
Ileostomía
Este tipo de estoma se crea a partir de una sección del íleon, la parte final del intestino delgado. Existen distintas formas de realizarlo dependiendo del objetivo de la cirugía. Por ejemplo, cuando se busca que el estoma pueda revertirse posteriormente, puede realizarse una ileostomía en asa, en la que una porción del intestino se exterioriza a través del abdomen.
Debido a que el contenido intestinal sale antes de llegar al colon, las heces suelen ser más líquidas y su volumen puede ser mayor que en algunos tipos de colostomía.
Colostomía
La colostomía se crea a partir de una sección del colon o intestino grueso. Dependiendo de la parte que se exteriorice y del motivo de la cirugía, también puede realizarse mediante diferentes técnicas y ser temporal o permanente.
Debido a que el contenido ha recorrido una mayor parte del intestino antes de llegar al estoma, la consistencia de las heces puede ser más formada, aunque esto depende de la ubicación de la colostomía.
Aunque la ubicación del estoma influye en sus características y en la consistencia de las heces, cualquiera de estos tipos requiere cuidados para proteger tanto el estoma como la piel que lo rodea y mantener el funcionamiento adecuado del dispositivo recolector.
¿Qué cuidados necesita un estoma?
Los principales cuidados de un estoma se enfocan en mantener limpia la zona, proteger la piel que lo rodea y utilizar adecuadamente el sistema de bolsa recolectora.
Después de la ostomía, la cantidad y consistencia del contenido eliminado pueden cambiar conforme el intestino se adapta y se reintroducen los alimentos. Esta evolución dependerá del tipo de estoma y de las condiciones de cada persona.
El sistema de recolección generalmente incluye una bolsa y una barrera que se adhiere a la piel alrededor del estoma. Su colocación adecuada ayuda a evitar fugas y el contacto del contenido intestinal con la piel.
La educación de la persona con el estoma, sus familiares o cuidadores también forma parte de este proceso, ya que permite aprender el manejo del dispositivo y adaptarse progresivamente a los cuidados cotidianos.
Además de estos cuidados, es importante prestar atención a los cambios que puedan aparecer en el estoma o en su funcionamiento.
¿Qué cambios en el estoma requieren valoración?
Las complicaciones relacionadas con un estoma pueden aparecer de forma temprana, durante los primeros 30 días después de la cirugía, o tardía, después de este periodo. Algunos cambios pueden observarse directamente en el estoma o la piel que lo rodea, mientras que otros afectan la cantidad de contenido eliminado o el estado general de la persona.
Entre ellas se encuentra el estoma de alto gasto, caracterizado por una eliminación elevada de contenido a través del estoma. Esto puede ocasionar pérdida de agua y sodio y, posteriormente, alteraciones en los niveles de potasio y magnesio. A largo plazo, también pueden presentarse cambios en la absorción de ácido fólico y vitamina B12.
Por ello, además de valorar el funcionamiento del estoma y las posibles lesiones persistentes de la piel que lo rodea, el médico puede considerar la evaluación de estos componentes mediante estudios de laboratorio, de acuerdo con las condiciones de cada persona. Este seguimiento, junto con el aprendizaje de los cuidados cotidianos, forma parte del proceso de adaptación después de una ostomía.
Vivir con un estoma: adaptación y cuidados a largo plazo
Adaptarse a vivir con un estoma es un proceso diferente para cada persona. Aprender a manejar la bolsa, cuidar la piel y reconocer los cambios propios del estoma puede tomar tiempo, por lo que contar con información y acompañamiento puede hacer esta transición más sencilla.
Conforme se adquiere experiencia con los cuidados cotidianos, es posible ganar mayor seguridad y autonomía. El seguimiento médico también forma parte de este proceso y permite resolver dudas y atender las necesidades que puedan surgir a lo largo del tiempo.
Si como parte de este seguimiento tu médico solicita estudios de laboratorio, en Chopo queremos acompañarte también en esta etapa. Puedes adquirirlos a través de nuestra página web o la App Chopo.
Por: Dra. Gema Nandaí Nájera Valdez
Ced. Prof. 13591084
Escuela Superior de Medicina, I.P.N.
Elaborado: agosto 2026
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