Nueva pirámide nutricional vs. plato del bien comer: ¿en qué se diferencian?
- 28 ene 2026
Hace algunas semanas comenzó a circular en redes la llamada “nueva pirámide nutricional”, un modelo que propone cambios en la forma en que entendemos la alimentación saludable. Sin embargo, más allá del revuelo, surge una pregunta importante: ¿realmente puede aplicarse en nuestro contexto?
La gastronomía mexicana es rica, diversa y profundamente cultural. Nuestros platillos combinan sabores ancestrales con ingredientes como maíz, frijoles, chile, epazote o carnes rojas. Por eso, antes de adoptar cualquier modelo, es necesario entender cómo se relaciona con nuestra realidad y cómo se compara con lo que ya usamos como guía: el Plato del Bien Comer.
En este artículo exploraremos qué propone esta nueva pirámide nutricional, cómo se diferencia del modelo mexicano y cuál puede ser más útil para lograr una alimentación equilibrada.
¿Qué es el plato del bien comer?
El Plato del Bien Comer es una guía visual que nos ayuda a entender cómo debe ser una alimentación balanceada. Fue creado en México a finales de los años noventa, con el objetivo de hacer más claras y accesibles las recomendaciones nutricionales para todas las personas, sin importar su edad o nivel educativo.
Su forma de círculo dividido en tres grupos de alimentos: frutas y verduras, cereales, y leguminosas y alimentos de origen animal; busca representar de manera sencilla lo que debería estar presente en cada comida. Además, está pensado para adaptarse a los ingredientes y platillos tradicionales de la cocina mexicana, lo que lo hace práctico y familiar.
Gracias a su diseño fácil de entender, el Plato del Bien Comer se ha convertido en una herramienta muy útil en escuelas, centros de salud y campañas para promover mejores hábitos alimenticios.
¿Qué propone la nueva pirámide nutricional?
En las últimas semanas, ha llamado la atención en redes sociales una versión renovada de la famosa pirámide alimenticia, basada en las Guías Alimentarias de Estados Unidos para 2025 – 2030. Esta nueva pirámide no solo busca dar recomendaciones actualizadas, sino también adaptarse a los desafíos de salud que enfrenta la población, como la obesidad y las enfermedades crónicas.
A diferencia de la pirámide que muchos aprendimos en la escuela durante los años 90, donde los cereales ocupaban la base y se promovía su alto consumo, esta nueva versión enfatiza la ingesta de proteínas de alta calidad y alimentos reales, frescos y mínimamente procesados.
Aunque algunas de sus recomendaciones ya se habían abordado en guías previas, esta edición presenta ciertos puntos de controversia, especialmente en lo que respecta al consumo de grasas y productos lácteos. Aun así, el enfoque es más integral: se promueve la salud intestinal, el adecuado aporte de micronutrientes y se hace un llamado claro a reducir el consumo de alcohol en la población estadounidense.
Principales diferencias entre ambos modelos
Si bien el Plato del Bien Comer ha evolucionado con el tiempo para alinearse con las nuevas políticas de salud pública, en diciembre de 2025 el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición “Salvador Zubirán”, en colaboración con la Secretaría de Salud, publicó las Guías Alimentarias 2025–2030 para la población mexicana. Estas nuevas guías tienen un gran valor: están adaptadas a nuestra cultura, economía y hábitos tradicionales.
Entre sus principales recomendaciones está el consumo de frutas y verduras en todas las comidas del día, priorizando aquellas de temporada por su accesibilidad y bajo costo. También se reconoce el valor nutricional y cultural de las leguminosas, omo los frijoles y las lentejas, que, a diferencia de la guía estadounidense, ocupan un lugar fundamental en la alimentación mexicana.
En cuanto a los cereales, se promueve el consumo de opciones integrales o de grano entero como las tortillas de maíz, el arroz y tubérculos como la papa, por encima de productos ultraprocesados.
Uno de los puntos de mayor contraste entre ambas guías es el consumo de carne. Mientras que en Estados Unidos se sugiere incrementar el consumo de carnes rojas magras, en México se recomienda limitar su ingesta, evitar las carnes procesadas y optar con mayor frecuencia por fuentes más sostenibles como las leguminosas, el huevo, el pollo, el pescado y los lácteos en cantidades moderadas.
Además, las guías mexicanas hacen énfasis en el consumo de agua simple como bebida principal durante todo el día y en cada comida, así como en evitar o moderar el consumo de bebidas alcohólicas, que no aportan beneficios nutricionales y pueden estar asociadas con diversos riesgos para la salud.
¿Cuál es mejor para ti?
La guía alimentaria más adecuada es aquella que considera tu contexto personal, económico y cultural. Aunque la nueva pirámide nutricional de Estados Unidos propone cambios interesnates como priorizar alimentos reales y proteínas de calidad, el plato del bien comer fue diseñado pensando en los hábitos, ingredientes y costumbres de la población mexicana.
Además, las guías mexicanas más recientes promueven el consumo de alimentos accesibles y tradicionales, como los frijoles, tortillas de maíz, frutas de temporada y agua simple, lo cual puede ser más sostenible y realista para muchas personas. Lo importante es tomar decisiones informadas que favorezcan tu salud sin dejar de lado tu entorno y tus posibilidades.
Alimentarse bien va más allá del modelo
Una alimentación adecuada no depende únicamente de seguir una guía o modelo, sino de adaptarse a tus gustos personales, entorno cultural, situación económica y estado de salud actual . Por ejemplo, si tienes diagnóstico de diabetes , hipertensión o dislipidemia , tus requerimientos nutricionales serán distintos y deben ajustarse con ayuda de un profesional de la salud especializado en nutrición.
Además, conocer tu estado metabólico es fundamental para tomar decisiones alimentarias más informadas. El profesional de la salud tratante podría solicitar estudios como la química sanguínea de 45 elementos , la biometría hemática o el examen general de orina , que permiten detectar alteraciones importantes y orientar un plan de nutrición individualizado, basado en tus necesidades reales.
Cuidar tu salud empieza desde la mesa de tu casa, acompañado de las personas que más quieres . Una alimentación consciente, adaptada a tu estilo de vida y guiada por profesionales, puede marcar una gran diferencia en tu bienestar.
Por: Dra. Gema Nandaí Nájera Valdez
Ced. Prof. 13591084
Escuela Superior de Medicina, IPN
Elaborado: enero 2026
Referencias bibliográficas
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López-Talavera, M. (2020). Analizando “El Plato del Bien Comer”. Revista de Nutrición Clínica y Metabolismo, 4(1), 103–109. https://www.redalyc.org/pdf/7182/718279903012.pdf
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Secretaría de Salud (SSA), Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) & UNICEF. (2025). Guías alimentarias saludables y sostenibles para la población mexicana 2025–2030 (2da ed.). Gobierno de México. https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/1029510/Guias_Alimentarias_Mexico_2025.pdf
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United States Department of Agriculture (USDA). (2026). Dietary Guidelines for Americans 2025–2030. Realfood.gov. https://cdn.realfood.gov/DGA.pdf