¿Qué es la lactancia materna y por qué es importante?
- 28 jul 2026
Antes del parto, el cuerpo de la madre comienza a prepararse para producir un alimento único: la leche materna. Después del nacimiento, el proceso de amamantar no solo proporciona los nutrientes que el bebé necesita para crecer durante sus primeros meses de vida, sino que también fortalece el vínculo entre la madre y su hijo. A este proceso se le conoce como lactancia materna.
Conocer qué es la leche materna y la importancia de la lactancia materna ayuda a comprender el papel que desempeñan en el desarrollo del bebé desde el nacimiento.
¿Qué es la leche materna?
La leche materna es un alimento producido por las glándulas mamarias. Contiene todos los nutrientes que un lactante necesita durante los primeros seis meses de vida, desde grasas hasta vitaminas y minerales. Además de ser de fácil digestión, aporta componentes que contribuyen al desarrollo de su sistema inmunológico.
¿Cómo se produce la leche materna?
La producción de leche materna comienza mucho antes del nacimiento del bebé. El desarrollo y la maduración de las glándulas mamarias ocurren a lo largo de la vida de la mujer y culminan durante el embarazo, cuando adquieren la capacidad de producir leche. A este proceso se le conoce como lactogénesis.
Durante esta etapa, la progesterona y la hCG (gonadotropina coriónica humana) participan al favorecer el crecimiento y la ramificación de los conductos mamarios. Conforme avanza la gestación, las células de las glándulas mamarias se diferencian en células secretoras y comienzan a producir leche.
Después del parto y la expulsión de la placenta, disminuyen de forma rápida las hormonas que ayudaron a mantener el embarazo. Este cambio, marca el inicio de una nueva etapa en la producción de leche, en la que la prolactina, junto con la insulina y el cortisol, favorece el establecimiento de una producción más abundante de leche para cubrir las necesidades del recién nacido.
¿Cómo cambia la leche materna durante la lactancia?
La leche materna cambia de forma natural durante las primeras semanas después del parto para adaptarse a las necesidades del bebé. En los primeros días se produce el calostro, una leche de color amarillento que se secreta en pequeñas cantidades y cuya principal función es aportar glóbulos blancos, anticuerpos, proteínas, vitaminas y minerales que contribuyen al desarrollo del sistema inmunológico del recién nacido.
A partir de los primeros días después del parto, el organismo comienza a producir mayores cantidades de leche. Esta etapa se conoce como leche de transición y ocurre aproximadamente entre el séptimo y el decimocuarto día, cuando su composición cambia para satisfacer las crecientes necesidades nutricionales del bebé.
Después de las dos primeras semanas se produce la leche madura, que continúa aportando los nutrimentos y componentes bioactivos necesarios para favorecer el crecimiento y desarrollo del lactante. Sin embargo, para que el bebé reciba todos estos beneficios, la leche materna debe ser proporcionada mediante un proceso natural conocido como lactancia materna.
¿Qué es la lactancia materna?
La lactancia materna es el proceso mediante el cual la madre alimenta a su bebé con leche producida por las glándulas mamarias. Además de proporcionar los nutrimentos necesarios para su crecimiento y desarrollo, aporta componentes que contribuyen a la maduración del sistema inmunológico durante los primeros meses de vida.
¿Qué significa lactancia materna exclusiva?
La lactancia materna exclusiva es un tipo de alimentación en la que el bebé recibe únicamente leche materna, sin otros alimentos o líquidos, excepto soluciones de rehidratación oral, vitaminas, minerales o medicamentos cuando están indicados.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda iniciar la lactancia materna durante la primera hora después del nacimiento, mantenerla como forma exclusiva de alimentación durante los primeros seis meses de vida y, posteriormente, continuarla junto con una alimentación complementaria adecuada hasta los dos años o más. Estas recomendaciones se basan en la evidencia sobre los beneficios que la lactancia materna aporta tanto al bebé como a la madre.
¿Por qué es importante la lactancia materna?
La lactancia materna es mucho más que una forma de alimentar al bebé. Desde los primeros días de vida, también fortalece el vínculo entre la madre y su hijo, al tiempo que aporta beneficios para la salud de ambos.
Importancia para el bebé
La leche materna no solo aporta los nutrimentos e hidratación que el bebé necesita, también contiene anticuerpos y otros componentes que ayudan a protegerlo contra infecciones, especialmente gastrointestinales y respiratorias, mientras su sistema inmunológico continúa madurando.
Además, la evidencia científica indica que la lactancia materna puede disminuir el riesgo de desarrollar obesidad, diabetes, hipertensión y colesterol elevado en etapas posteriores de la vida. También se ha asociado con un menor riesgo de mortalidad durante el primer año de vida y con beneficios en el desarrollo cognitivo y el coeficiente intelectual.
Importancia para la madre
La lactancia materna también aporta beneficios para la salud física y emocional de la madre, muchos de ellos relacionados con los cambios hormonales que ocurren durante este proceso. Cuando el bebé succiona el pecho, aumenta la liberación de oxitocina, una hormona que favorece el vínculo afectivo entre la madre y su hijo y que puede contribuir a disminuir el riesgo de depresión posparto. Además, la oxitocina estimula las contracciones del útero, lo que ayuda a reducir el riesgo de hemorragias después del parto.
A largo plazo, la lactancia materna se ha asociado con un menor riesgo de desarrollar cáncer de mama y de ovario, así como algunas enfermedades crónicas, entre ellas diabetes mellitus e hipertensión arterial.
Lactancia materna: una forma de favorecer la salud desde los primeros meses de vida
La lactancia materna es un proceso natural que, además de acompañar los primeros meses de vida, fortalece el vínculo afectivo entre la madre y su bebé. Sus beneficios también pueden extenderse más allá de la infancia. Aunque cada experiencia de lactancia es diferente, contar con información basada en evidencia permite tomar decisiones informadas y buscar apoyo cuando sea necesario.
Por: Dra. Gema Nandaí Nájera Valdez
Ced. Prof. 13591084
Escuela Superior de Medicina, I.P.N.
Revisado/Modificado: julio 2026
Referencias bibliográficas
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