Pubertad precoz: ¿qué es y cómo se evalúa?
- 28 ene 2026
La pubertad es una etapa natural del crecimiento en la que el cuerpo infantil inicia una serie de cambios graduales hasta alcanzar la madurez física, esto significa que el organismo se desarrolla hasta adquirir las características propias de la edad adulta, como el crecimiento de los huesos, el desarrollo de los órganos reproductivos y la aparición de cambios corporales relacionados con el desarrollo sexual.
Este proceso no ocurre exactamente a la misma edad en todas las personas, ya que puede variar según factores biológicos, genéticos y ambientales. En la mayoría de los casos, estos cambios aparecen dentro de rangos considerados normales. Sin embargo, en algunas niñas y niños, el inicio de la pubertad puede presentarse antes de lo esperado. A esta situación se le conoce como pubertad precoz.
¿Qué es la pubertad precoz?
La pubertad precoz es el inicio adelantado de los cambios hormonales y físicos que forman parte de la pubertad, antes de la edad en la que habitualmente suelen presentarse. Esto ocurre cuando el cuerpo comienza a activar, de manera temprana, los procesos que regulan el crecimiento y la maduración sexual.
Como resultado, algunas transformaciones propias del desarrollo aparecen antes de lo esperado, como el crecimiento de los huesos a un ritmo más rápido o el aumento del tamaño de los órganos reproductivos. Estos cambios pueden avanzar a distinta velocidad en cada niña o niño. La intensidad y el ritmo no son iguales para todas las personas, ya que cada organismo responde de manera diferente.
Tipos de pubertad precoz: central y periférica
Desde el punto de vista médico, la pubertad precoz se clasifica en dos tipos principales: pubertad precoz central y pubertad precoz periférica. Esta clasificación ayuda a entender de dónde proviene la activación temprana de las hormonas que participan en el desarrollo.
- La pubertad precoz central ocurre cuando el sistema que normalmente inicia la pubertad se activa antes de lo esperado. En este caso, el cuerpo sigue el mismo proceso natural de la pubertad, pero lo hace de manera anticipada.
- La pubertad precoz periférica, por su parte, se presenta cuando las hormonas sexuales comienzan a producirse a partir de otras partes del organismo, sin que intervenga directamente el sistema central que regula la pubertad.
Diferenciar entre estos dos tipos permite al equipo médico comprender mejor qué está ocurriendo en el organismo y ofrecer un mejor manejo y seguimiento.
Diagnóstico y tratamiento
Los médicos suelen indicar distintos estudios que aportan información complementaria, entre ellos:
- Perfil hormonal, que permite evaluar la actividad del sistema endocrino y los niveles de hormonas relacionadas con la pubertad, como: hormona luteinizante (LH), hormona foliculoestimulante (FSH), estradiol (en niñas) o testosterona total (en niños). Y perfil tiroideo cuando se requiere ampliar la evaluación.
- Estudios para valorar la maduración ósea, utilizados para observar el ritmo de crecimiento del esqueleto. Esto se realiza mediante radiografías simples de huesos específicos.
- Estudios de imagen por ultrasonido, que aportan información sobre estructuras relacionadas con la producción hormonal: ultrasonido ginecológico (en niñas) y ultrasonido testicular (en niños).
¿Qué puede aumentar el riesgo de pubertad precoz?
Existen algunos factores que se han relacionado con un inicio más temprano de la pubertad. Uno de los más conocidos son los antecedentes familiares, ya que en algunos casos la edad en la que comienza la pubertad puede estar influida por la genética.
También pueden intervenir características propias del organismo, así como algunas alteraciones del sistema endocrino, que afectan la forma en que el cuerpo produce y regula las hormonas. Además, el papel de ciertos factores ambientales, como la exposición a determinadas sustancias, por su posible relación con los procesos hormonales.
Estos factores no actúan de manera aislada ni determinan por sí solos la aparición de la pubertad precoz. Forman parte de la información que el equipo médico considera para comprender mejor cada situación y ofrecer una valoración adecuada, siempre tomando en cuenta las características individuales de cada persona.
¿Existen complicaciones asociadas?
La pubertad precoz puede tener impacto en distintos aspectos del desarrollo. Uno de ellos es el crecimiento, ya que cuando los huesos maduran más rápido de lo habitual, esto puede influir en la estatura final y puede resultar en talla baja en algunos pacientes. Por esta razón, el desarrollo óseo suele formar parte del seguimiento médico.
Además del crecimiento físico, también se toman en cuenta algunos aspectos emocionales y sociales. Los cambios corporales que aparecen de forma temprana pueden hacer que niñas y niños se sientan diferentes a otros de su misma edad, lo cual es considerado dentro de una atención integral.
El seguimiento médico permite observar estos posibles efectos a lo largo del tiempo y acompañar el desarrollo de manera adecuada, cuidando tanto el bienestar físico como el emocional.
Prevención y consideraciones generales
En muchos casos, la pubertad precoz no puede prevenirse, sobre todo cuando está relacionada con factores biológicos o genéticos propios del desarrollo. Aun así, la investigación médica continúa estudiando la posible influencia de ciertos factores ambientales y su relación con los cambios hormonales.
Contar con información clara y confiable ayuda a comprender mejor cómo se desarrolla la pubertad y cuáles son sus variaciones. Asimismo, el seguimiento del crecimiento infantil y la evaluación médica individualizada permiten analizar cada situación de manera cuidadosa, con base en evidencia científica y criterios clínicos, siempre considerando las necesidades y características de cada persona.
Por: Dra. Gema Nandaí Nájera Valdez
Ced. Prof. 13591084
Escuela Superior de Medicina, I.P.N.
Revisado/Modificado: enero 2026
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