Síndrome premenstrual: causas y manejo
- 19 nov 2025
El síndrome premenstrual (SPM) forma parte del ciclo menstrual y se presenta en los días previos al inicio del sangrado. Aunque muchas personas lo asocian con un malestar “normal”, no debe considerarse como algo inevitable o que deba soportarse sin acompañamiento. Se trata de un proceso fisiológico en el que influyen diversos factores hormonales y neurológicos que pueden variar en intensidad de una mujer a otra.
Según UpToDate, el SPM afecta a una proporción considerable de mujeres en edad reproductiva y su intensidad puede fluctuar a lo largo de los años.
¿Qué pasa en el cuerpo antes del inicio del ciclo?
En los días previos a la menstruación, el organismo atraviesa una etapa conocida como fase lútea, que ocurre después de la ovulación y antes de que comience el sangrado. Durante este periodo, las hormonas principales del ciclo que son el estrógeno y la progesterona, cambian de forma natural: la progesterona aumenta y, poco antes de la menstruación, disminuye de manera significativa.
Este descenso hormonal puede influir en el equilibrio de otras sustancias que regulan funciones del cuerpo, como la serotonina, un neurotransmisor que participa en el estado de ánimo, el sueño y el apetito. Por esta razón, se pueden notar cambios emocionales o físicos, como mayor sensibilidad, cansancio o dificultad para concentrarse.
El síndrome premenstrual no se debe a una sola causa. Surge de la interacción entre el sistema hormonal y el sistema nervioso, junto con la forma particular en que cada organismo responde a esos cambios. Es decir, no todas las mujeres viven el mismo grado de intensidad, y esto puede depender de factores genéticos, del entorno o del estilo de vida, como el nivel de estrés o la calidad del descanso. En resumen, antes del inicio del ciclo menstrual el cuerpo experimenta una serie de ajustes naturales que forman parte del funcionamiento normal del sistema reproductor.
¿Por qué se puede presentar el SPM?
El síndrome premenstrual es el resultado de una combinación de factores biológicos y del estilo de vida. No se debe a una sola causa, sino a cómo el cuerpo reacciona ante los cambios hormonales que ocurren antes de cada menstruación.
Algunos factores pueden hacer que estos cambios se perciban con mayor intensidad o que el malestar sea más notorio, entre ellos se encuentran:
- Antecedentes familiares: se ha observado que cuando otras mujeres de la misma familia han presentado síndrome premenstrual, existe una mayor probabilidad de que también se manifieste, lo que sugiere cierta predisposición genética.
- Estrés constante: niveles elevados de cortisol, la hormona relacionada con el estrés, pueden alterar el equilibrio hormonal y acentuar las variaciones que ocurren durante el ciclo.
- Falta de sueño: dormir poco o descansar de forma irregular puede afectar el equilibrio entre las hormonas y los neurotransmisores, lo que hace que el cuerpo sea más sensible a los cambios hormonales.
- Consumo frecuente de cafeína o tabaco: estas sustancias pueden influir en el sistema nervioso y en la circulación, modificando la manera en que el cuerpo responde a los estímulos y afectando el estado de ánimo.
- Alteraciones hormonales previas: algunas condiciones, como el hipotiroidismo o los niveles elevados de prolactina, pueden coexistir con el SPM y hacer más evidentes sus efectos.
- Alimentación alta en carbohidratos simples: consumir con frecuencia alimentos como pasteles, pizzas o postres puede causar variaciones rápidas en los niveles de glucosa en la sangre. Estos cambios pueden afectar la energía y el estado de ánimo
Es importante aclarar que estos factores no causan directamente el síndrome premenstrual, pero pueden aumentar la sensibilidad del cuerpo frente a los cambios naturales del ciclo.
El SPM es un proceso complejo en el que participan las hormonas y el sistema nervioso. En los días previos a la menstruación, conocidos como fase lútea, los niveles de progesterona comienzan a bajar y se produce un ligero aumento del estrógeno. Estos cambios hormonales pueden afectar la cantidad de serotonina, una sustancia del cerebro que ayuda a regular el estado de ánimo. Cuando la serotonina disminuye, es más común sentir cansancio, irritabilidad o tristeza, síntomas que suelen presentarse durante el síndrome premenstrual. La valoración médica es fundamental para confirmar el diagnóstico y descartar otras condiciones que puedan generar síntomas similares.
El seguimiento médico para el síndrome premenstrual
La valoración médica del síndrome premenstrual se enfoca en comprender cómo responde el cuerpo a lo largo del ciclo menstrual. Por eso, uno de los primeros pasos suele ser registrar los cambios físicos y emocionales que se repiten antes de cada menstruación. Esta información ayuda al profesional de la salud a identificar patrones y determinar si los síntomas corresponden al SPM o si pueden estar relacionados con otra condición.
En algunos casos, el médico puede solicitar estudios complementarios para obtener una visión más completa del funcionamiento hormonal y descartar alteraciones endocrinas o ginecológicas. Estos estudios ayudan a confirmar el diagnóstico y a conocer mejor el estado general de salud.
Estudios de laboratorio
Análisis hormonales
Incluyen un perfil hormonal para conocer los niveles de estrógeno, progesterona y prolactina, hormonas que participan directamente en el ciclo menstrual. También pueden solicitar el perfil tiroideo para las hormonas tiroideas (TSH, T3 y T4), ya que los trastornos de la glándula tiroides pueden producir síntomas parecidos al SPM.
Biometría hemática y química sanguínea
Permiten conocer parámetros generales del organismo, como el funcionamiento de la sangre, el metabolismo y los niveles de ciertos nutrientes. Alteraciones en estos valores pueden influir en el bienestar durante el ciclo.
Estudios de gabinete no radiológico
Ultrasonido pélvico
El ultrasonido pélvico es una herramienta útil para observar los órganos reproductivos, como el útero y los ovarios. Este estudio puede ayudar a identificar la presencia de quistes o miomas, que en algunos casos podrían coexistir con el síndrome premenstrual.
Pruebas funcionales no radiológicas
En determinadas situaciones, se pueden realizar estudios que permitan observar cómo varían las hormonas a lo largo del ciclo menstrual.
El diagnóstico del SPM se basa principalmente en la repetición de síntomas cíclicos durante al menos dos ciclos consecutivos, junto con la exclusión de otras posibles causas.
Conocer el SPM de manera informada
El seguimiento médico también permite distinguir si se trata de un síndrome premenstrual leve o de una forma más intensa, conocida como trastorno disfórico premenstrual (TDPM). En este último caso, puede ser necesario un abordaje integral con profesionales de ginecología y salud mental para ofrecer una atención más completa. El acompañamiento ayuda a entender mejor el funcionamiento del cuerpo y brinda tranquilidad y apoyo durante una etapa que puede ser distinta para cada mujer.
Acciones que favorecen el bienestar
El manejo del síndrome premenstrual requiere un enfoque integral, que contemple tanto el bienestar físico como el emocional y social. Aunque no existe una medida única que lo elimine, hay hábitos que pueden ayudar al cuerpo a adaptarse mejor a los cambios hormonales que ocurren antes de la menstruación. Estas acciones no sustituyen la atención médica, pero pueden complementar el acompañamiento profesional y contribuir a una mejor calidad de vida.
Alimentación equilibrada
Mantener una dieta variada y balanceada es clave para favorecer el bienestar general. El consumo regular de frutas, verduras, cereales integrales y fuentes de proteína ayuda a mantener estables los niveles de energía y el metabolismo.
Reducir el exceso de sal y alimentos ricos en carbohidratos puede evitar la retención de líquidos y disminuir la sensación de hinchazón o malestar físico que algunas mujeres experimentan en esta etapa.
Actividad física regular
La práctica constante de ejercicio, incluso en formas suaves como caminar o hacer estiramientos, favorece la liberación de endorfinas, sustancias que contribuyen a mejorar el estado de ánimo y a disminuir la percepción del dolor. Según Women’s Health (s.f.), la actividad física regular también ayuda a regular el sueño y reduce los niveles de estrés.
Sueño reparador
Dormir las horas necesarias y mantener horarios regulares de descanso ayuda al cuerpo a recuperar energía y conservar el equilibrio hormonal. Un sueño de buena calidad favorece además la concentración y el bienestar emocional durante el ciclo menstrual.
Manejo del estrés
El estrés sostenido puede intensificar los cambios hormonales del ciclo. Practicar actividades de relajación, respiración profunda o meditación guiada puede ayudar a mejorar la respuesta del cuerpo ante las tensiones diarias. Estas prácticas no reemplazan la atención médica, pero son un complemento valioso dentro de un plan de bienestar integral.
Chequeos médicos periódicos
Realizar revisiones de salud de manera regular permite detectar a tiempo alteraciones del sistema endocrino o ginecológico y mantener un seguimiento adecuado del ciclo menstrual. Esto ayuda a identificar si los cambios que se presentan corresponden al SPM o a otra condición que requiera atención específica.
Comprender el cuerpo con ayuda médica
El síndrome premenstrual forma parte de los cambios naturales que el cuerpo experimenta durante el ciclo menstrual. No es una molestia que deba asumirse como algo inevitable, sino una respuesta fisiológica que puede entenderse, acompañarse y manejarse con apoyo profesional.
Conocer cómo funcionan las hormonas, qué factores pueden influir en el SPM y qué estudios permiten evaluarlo, ayuda a entender mejor al propio cuerpo y a tomar decisiones informadas sobre el cuidado de la salud.
Observar el ciclo menstrual y mantener una comunicación abierta con el equipo médico permite favorecer el bienestar físico y emocional, así como detectar a tiempo cualquier alteración que requiera seguimiento. Cada cuerpo es distinto, y comprender sus señales es un paso importante hacia una vida más equilibrada y saludable.
Por: Dra. Gema Nandaí Nájera Valdez
Ced. Prof. 13591084
Escuela Superior de Medicina, I.P.N.
Revisado/Modificado: noviembre 2025
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