Varicela infantil
- 19 jun 2026
La varicela, también conocida como "viruela loca", "viruela boba" o "peste cristal", es una enfermedad infecciosa y contagiosa causada por el Virus Varicela-Zóster (VVZ), también llamado virus herpes humano tipo 3.
Se presenta principalmente en la infancia y se caracteriza por la aparición de una erupción cutánea con lesiones que cambian de forma a lo largo de la enfermedad. Es considerada la enfermedad exantemática más frecuente y se presenta en ciclos de 3 a 4 años.
¿Cómo se desarrolla la varicela en el cuerpo?
La varicela sigue un proceso progresivo desde el momento del contagio hasta la aparición de las lesiones en la piel.
Contagio
El virus puede transmitirse de dos formas. La primera es a través de gotas en el aire cuando una persona infectada tose, estornuda o habla. La segunda ocurre por contacto directo con las ampollas o lesiones en la piel de alguien con la enfermedad.
Periodo de incubación y transmisión
Una vez que el virus entra al organismo, se aloja en estructuras del sistema inmunológico de la garganta, donde comienza a multiplicarse. El sistema inmunológico intenta contenerlo, pero el virus logra superar esta respuesta entre los 10 y 21 días posteriores al contagio inicial.
Durante este periodo, una persona puede transmitir el virus incluso antes de que aparezcan lesiones visibles en la piel.
Aparición de las lesiones en la piel
Después del periodo de incubación aparecen las lesiones características de la varicela. Generalmente comienzan como manchas rojas en la cabeza y el cuello que evolucionan a vesículas con líquido claro, posteriormente forman costras y, mientras algunas lesiones desaparecen, pueden aparecer nuevas en el tronco y las extremidades. La transmisión puede persistir hasta que la última lesión desaparezca.
Latencia del virus
Después de superar la infección, el virus puede permanecer inactivo en células del sistema nervioso. Si se reactiva años después, puede manifestarse como herpes zóster, una enfermedad que provoca lesiones dolorosas en la piel siguiendo el trayecto de un nervio.
Existe también el síndrome de varicela congénito, que ocurre cuando la madre contrae la infección durante el embarazo, especialmente entre las semanas 13 y 20 de gestación. Este síndrome puede causar malformaciones en el feto y se asocia a alta mortalidad y morbilidad.
¿Qué tan frecuente es la varicela?
A nivel mundial se estiman 60 millones de casos nuevos al año, de los cuales el 95% ocurren en niños. En América Latina y el Caribe se registran 42.9 casos por cada mil menores de 15 años.
En México, el Instituto Mexicano del Seguro Social reporta aproximadamente 63,000 casos anuales. El 63.2% corresponde a niños de entre 1 y 14 años, con casi 40,000 casos registrados en los sistemas de vigilancia epidemiológica.
Aunque la varicela se asocia principalmente a la infancia, también puede ser grave en menores de 12 meses, adolescentes, adultos, mujeres embarazadas y personas con el sistema inmunológico debilitado.
¿Quiénes tienen mayor riesgo de contraer varicela o presentar complicaciones?
Existen condiciones que aumentan la probabilidad de contraer la infección o de presentar un cuadro más grave:
- Ser menor de 12 meses o mayor de 13 años
- Inmunodeficiencia congénita
- Antecedente de trasplante de órgano
- Estar en tratamiento para enfermedades autoinmunes o que afectan al sistema inmune, como el VIH
- Recibir tratamiento con salicilatos, por el riesgo de desarrollar el síndrome de Reye
- Tener enfermedades crónicas de la piel o los pulmones
- No haber tenido varicela antes de los 13 años
- No estar vacunado contra la varicela
- Tabaquismo
Ninguno de estos factores determina por sí solo que la enfermedad vaya a presentarse o a complicarse, pero sí es información que el médico considera al evaluar cada caso.
¿Cómo se detecta la varicela?
El diagnóstico de la varicela generalmente es clínico, ya que las lesiones cutáneas son características y reconocibles. Ante casos atípicos o dudas diagnósticas, el médico puede solicitar pruebas de laboratorio confirmatorias:
- Detección de varicela-zóster por PCR: identifica el material genético del virus en una muestra tomada de la lesión cutánea. Es especialmente útil en etapas tempranas, cuando las lesiones aún no son evidentes, y puede detectar cantidades mínimas del virus.
- Ac IgM varicela: detecta anticuerpos específicos que el organismo produce en respuesta a una infección reciente. Su presencia indica que la infección está activa o es muy reciente.
- Ac IgG a virus de varicela: detecta anticuerpos que aparecen durante el curso de la infección y persisten de por vida. Permite identificar si una persona ya estuvo expuesta al virus o si desarrolló inmunidad tras la vacunación.
Estas pruebas son especialmente útiles en casos donde el cuadro clínico no es suficiente para confirmar el diagnóstico, o cuando se requiere descartar otras condiciones con presentación similar.
Complicaciones asociadas a la varicela
Aunque la varicela suele ser leve en niños sanos, puede derivar en complicaciones que requieren atención médica especializada:
- Neumonía, especialmente en adultos, recién nacidos y personas con inmunodeficiencia
- Miocarditis
- Hepatitis
- Trastornos hemorrágicos
- Ataxia cerebelosa aguda
- Mielitis transversa
- Síndrome de Reye, asociado al uso de aspirina durante la enfermedad
- Infecciones bacterianas en piel, tejidos, articulaciones, huesos o torrente sanguíneo
- Deshidratación
- Encefalitis
- Síndrome del choque tóxico
La mayoría de estas complicaciones son más frecuentes en grupos con mayor vulnerabilidad, lo que refuerza la importancia del seguimiento médico desde los primeros días de la enfermedad.
La varicela una enfermedad prevenible con seguimiento médico oportuno
Detrás de cada caso de varicela hay un contexto diferente: la edad del niño, su estado de salud, si ha sido vacunado. Esas diferencias son las que hacen que el acompañamiento médico sea tan importante. Las pruebas de laboratorio existen precisamente para dar certeza cuando el cuadro clínico no es suficiente.
En la página web o la App Chopo es posible revisar qué estudios están disponibles, cómo prepararse y dónde realizarlos.
Preguntas frecuentes sobre la varicela
¿La varicela se puede tener dos veces?
En la mayoría de los casos, quienes han tenido varicela desarrollan inmunidad de por vida y no vuelven a contraerla. Sin embargo, el virus permanece inactivo en el sistema nervioso y puede reactivarse años después en forma de Herpes Zóster, que no es varicela sino una manifestación distinta del mismo virus.
¿La vacuna contra la varicela protege completamente?
La vacuna reduce significativamente el riesgo de contraer varicela y, en caso de contagio, suele generar una enfermedad más leve. Forma parte del esquema de vacunación recomendado para niños. El médico tratante es quien puede orientar sobre el calendario de vacunación más adecuado según la edad y el historial de salud de cada persona.
¿Cuándo deja de ser contagiosa la varicela?
La varicela es contagiosa desde aproximadamente uno o dos días antes de que aparezcan las lesiones hasta que todas las vesículas se hayan convertido en costras. Este proceso puede tardar entre 5 y 7 días desde la aparición de las primeras lesiones.
Por: Dra. Gema Nandaí Nájera Valdez
Ced. Prof. 13591084
Escuela Superior de Medicina, I.P.N.
Revisado/Modificado: junio 2026
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