VPH y su relación con el cáncer de cuello uterino
- 11 mar 2026
El Virus del Papiloma Humano (VPH) es una infección muy común en todo el mundo. La mayoría de las personas con vida sexual activa tendrán contacto con este virus en algún momento. En muchos casos, el cuerpo lo elimina por sí solo y no causa ningún problema. Sin embargo, algunos tipos de VPH pueden estar relacionados con el cáncer de cuello uterino. Este tipo de cáncer sigue siendo un problema importante de salud en muchas regiones, especialmente cuando no se detecta a tiempo.
Comprender cómo se relacionan el VPH y el cáncer cervicouterino permite dimensionar su impacto y conocer qué factores intervienen en su desarrollo, así como las herramientas disponibles para su detección y prevención.
¿Qué es el cáncer de cuello uterino?
El cáncer de cuello uterino es una enfermedad que ocurre cuando las células del cuello del útero comienzan a crecer sin control.
El cuello uterino forma parte del sistema reproductor femenino, se ubica en la parte más baja del útero y conecta con la vagina. Cumple funciones importantes en el ciclo menstrual y el embarazo. En el proceso reproductivo, se produce moco cervical que actúa como barrera frente a infecciones. Durante el embarazo y el parto, se mantiene cerrado para proteger al bebé y se dilata al momento del nacimiento para permitir su salida.
En la mayoría de los casos, este cáncer no aparece de manera repentina. Suele comenzar con cambios pequeños en las células, conocidos como lesiones precancerosas. Estos cambios pueden avanzar lentamente con el paso de los años. Este proceso gradual permite que puedan identificarse antes de convertirse en un cáncer más avanzado.
Dado que la mayoría de estos cambios se relacionan con una infección por el Virus del Papiloma Humano, es importante comprender qué es el VPH y cómo actúa en esta zona del cuerpo.
¿Qué es el Virus del Papiloma Humano?
El Virus del Papiloma Humano (VPH) pertenece a la familia Papillomaviridae. Se trata de un grupo de virus de ADN que pueden infectar la piel y las mucosas del cuerpo. Existen más de 200 tipos diferentes, y no todos actúan de la misma manera.
Algunos se consideran de bajo riesgo y pueden causar alteraciones leves, como verrugas. Otros son de alto riesgo porque pueden relacionarse con distintos tipos de cáncer, incluido el de cuello uterino.
Tipos de VPH
Los tipos de VPH se clasifican, de forma general, en bajo y alto riesgo.
- VPH de bajo riesgo: pueden causar alteraciones benignas, como verrugas, y no se asocian con cáncer.
- VPH de alto riesgo: se relacionan con distintos tipos de cáncer, entre ellos el cáncer de cuello uterino. Los tipos 16 y 18 son los más frecuentemente vinculados con esta enfermedad.
El virus se transmite principalmente por contacto sexual sin protección y es muy común. Tanto hombres como mujeres pueden tenerlo y transmitirlo sin saberlo. En la mayoría de los casos, el sistema inmune puede eliminar el virus de forma natural en uno o dos años. Sin embargo, el riesgo aumenta cuando un tipo de alto riesgo permanece en el organismo durante varios años, ya que puede provocar cambios en las células. Y es precisamente esta persistencia la que explica su relación con el cáncer cervicouterino.
¿Cuál es la relación entre el VPH y el cáncer de cuello uterino?
La gran mayoría de los casos de este cáncer están vinculados con una infección persistente por VPH de alto riesgo.
Algunos tipos, pueden provocar cambios en el material genético de las células del cuello uterino. Si el virus permanece durante mucho tiempo, esos cambios pueden avanzar poco a poco. Primero pueden aparecer lesiones precancerosas y, en algunos casos, con el paso de los años, desarrollarse cáncer.
Es importante tener presente que no todas las personas con VPH desarrollan cáncer. La persistencia del virus y otros factores influyen en este proceso.
¿Qué puede aumentar el riesgo de cáncer de cuello uterino en personas con VPH?
Algunas condiciones pueden favorecer que una infección persistente avance y genere cambios celulares más importantes.
Estos factores incluyen:
- El tipo de VPH: algunos tipos se consideran de alto riesgo, como el 16 y 18, porque están vinculados con el cáncer de cuello uterino.
- La duración de la infección: cuando el virus permanece durante varios años, aumenta la posibilidad de que cause cambios en las células.
- El tabaquismo: fumar puede afectar las defensas del organismo y favorecer la progresión de alteraciones celulares.
- Un sistema inmunológico debilitado: cuando las defensas no funcionan plenamente, el cuerpo puede tener más dificultad para eliminar el virus.
- La edad: el riesgo se relaciona más con el tiempo que el virus permanece en el organismo que con la edad por sí sola, aunque ambos factores pueden considerarse en la evaluación médica
Tanto hombres como mujeres pueden portar y transmitir el VPH sin saberlo. En los hombres, la infección suele no detectarse de forma rutinaria, lo que puede favorecer su transmisión sin que exista conocimiento previo.
¿Cómo se detecta el cáncer de cuello uterino y quién puede desarrollarlo?
La detección del cáncer de cuello uterino se basa en estudios médicos que permiten identificar cambios en las células antes de que la enfermedad avance.
Estudios de detección
Son los que permiten identificar alteraciones tempranas, incluso cuando no hay molestias:
- Citología en base líquida (conocida como Papanicolaou): es una prueba de laboratorio que analiza células del cuello uterino. En esta modalidad, la muestra se coloca en un medio líquido especial que permite una mejor conservación y preparación para su evaluación. Esto favorece una observación más clara de las células y una mayor calidad en el análisis.
- Prueba de VPH: estudio molecular que identifica la presencia del virus. Puede diferenciar entre genotipos de bajo riesgo y genotipos de alto riesgo, estos últimos asociados con mayor probabilidad de desarrollar cáncer.
Estudios de confirmación diagnóstica
Se utilizan cuando existe un resultado previo que requiere una evaluación más detallada:
Colposcopia: es un estudio que permite observar el cuello uterino con mayor detalle. Durante el procedimiento, el médico puede aplicar una solución especial, como ácido acético, que ayuda a identificar zonas que podrían tener cambios anormales. Si se detecta alguna área sospechosa, se puede tomar una pequeña muestra para estudiarla con mayor precisión.
Estudio histopatológico: consiste en analizar en el laboratorio la muestra de tejido obtenida durante la biopsia, para confirmar si existen cambios importantes en las células.
Estudios de evaluación complementaria
Pueden emplearse cuando ya existe un diagnóstico confirmado o cuando se requiere valorar otras estructuras:
- Ultrasonido: estudio de imagen que permite evaluar los órganos de la pelvis como parte de una valoración integral.
- Tomografía computarizada (TC): estudio de imagen que ayuda a observar con mayor detalle los órganos internos y a identificar si la enfermedad se ha extendido a otras áreas.
- Resonancia magnética (RM): estudio que ofrece imágenes más precisas de los tejidos blandos y permite evaluar con mayor detalle el tamaño del tumor y su posible extensión.
Estos estudios son especialmente útiles en el proceso de estadificación del cáncer, es decir, para determinar qué tan localizada o extendida se encuentra la enfermedad y orientar la planeación del tratamiento.
¿Existen medidas para reducir el riesgo de cáncer de cuello uterino
Existen acciones que han demostrado disminuir la frecuencia y la mortalidad de este cáncer en diferentes países.
Algunas de las más relevantes son:
- Vacunación contra el VPH, que protege frente a los tipos más relacionados con el cáncer.
- Programas de detección periódica, que permiten identificar lesiones antes de que se conviertan en cáncer.
- Educación en salud sexual, que contribuye a reducir la transmisión del virus.
- Evitar el tabaquismo, ya que se ha asociado con mayor riesgo de progresión.
La combinación de vacunación y detección ha permitido reducir de forma importante los casos y las muertes por cáncer de cuello uterino en distintas regiones del mundo.
Conocimiento y prevención como herramientas clave
El VPH forma parte de una realidad común en la vida de muchas personas. Saber cómo se relaciona con el cáncer de cuello uterino permite entender que se trata de un proceso que, en la mayoría de los casos, evoluciona lentamente. Esa característica ofrece una oportunidad importante para identificar cambios a tiempo.
Actualmente existen herramientas efectivas, como la vacunación y los programas de detección, que han demostrado reducir de manera significativa el impacto de esta enfermedad. Contar con información clara y mantener una vigilancia médica organizada son pasos que fortalecen el cuidado de la salud a lo largo de la vida.
Por: Dra. Gema Nandaí Nájera Valdez
Ced. Prof. 13591084
Escuela Superior de Medicina, I.P.N.
Revisado/Modificado: marzo 2026
Referencias bibliográficas
- W?oszek, E., Krupa, K., Skrok, E., Budzik, M. P., Depta?a, A., & Badowska-Kozakiewicz, A. (2025). HPV and Cervical Cancer-Biology, Prevention, and Treatment Updates. Current oncology (Toronto, Ont.), 32(3), 122. https://doi.org/10.3390/curroncol32030122
- American Cancer Society. (2020, 30 de julio). VPH y cáncer. https://www.cancer.org/es/cancer/prevencion-del-riesgo/vph/vph-y-cancer.html
- Organización Mundial de la Salud. (2025, 2 de diciembre). Cáncer de cuello uterino. https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/cervical-cancer
- Biblioteca Nacional de Medicina de los EE. UU. (2020, 16 de abril). El VPH y el cáncer de cuello uterino: Lo que debe saber. MedlinePlus Revista. https://magazine.medlineplus.gov/es/art%C3%ADculo/el-vph-y-el-cancer-de-cuello-uterino-lo-que-debe-saber
- Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. (2024, 17 de septiembre). Información básica sobre los cánceres asociados al VPH. https://www.cdc.gov/cancer/es/hpv/basic-information.html
- Palefsky, J. M. (2024). Virology of human papillomavirus infections and the link to cancer. En R. F. Connor (Ed.), UpToDate. Wolters Kluwer. Consultado en https://www.uptodate.com/contents/virology-of-human-papillomavirus-infections-and-the-link-to-cancer