¿Cómo impactan los ultraprocesados en la salud?
- 26 feb 2026
En los últimos años, los alimentos ultraprocesados se han vuelto parte habitual de la alimentación diaria. Están disponibles en casi cualquier lugar, son prácticos y suelen estar listos para consumir en pocos minutos. Por estas razones, muchas personas los incorporan con frecuencia en su dieta.
Sin embargo, su presencia cada vez mayor ha despertado el interés de la comunidad médica y de organismos internacionales de salud. El enfoque no está en generar alarma, sino en entender cómo ciertos patrones de alimentación, cuando se mantienen durante años, pueden influir en la salud.
¿Qué se entiende por alimentos ultraprocesados?
Los alimentos ultraprocesados son productos industriales elaborados a partir de sustancias con alto contenido de grasas. Sus ingredientes suelen incluir aditivos para mejorar su sabor, textura, color o duración.
A diferencia de los alimentos frescos o mínimamente procesados, estos productos contienen sustancias que normalmente no se utilizan en la cocina del hogar, como saborizantes artificiales, conservadores, emulsificantes o colorantes.
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) clasifica los alimentos según su nivel de procesamiento, y los ultraprocesados se ubican en la categoría de mayor transformación industrial. Esta clasificación ayuda a entender su composición, sin etiquetarlos como “buenos” o “malos”, sino como parte de diferentes tipos de alimentos que existen en la dieta actual.
Componentes frecuentes en los alimentos ultraprocesados
Entre los ingredientes más comunes en los alimentos ultraprocesados se encuentran:
- Grasas trans: son grasas que se producen principalmente en procesos industriales.
- Aceites vegetales refinados: son aceites que han sido procesados para durar más tiempo.
- Altas cantidades de sodio: el sodio es un componente de la sal presente en muchos alimentos procesados.
- Azúcares refinados y otros hidratos de carbono simples: son carbohidratos que el cuerpo digiere y absorbe rápidamente, lo que puede favorecer aumentos rápidos de glucosa en sangre.
Estos componentes han sido ampliamente estudiados porque, cuando se consumen en grandes cantidades y de manera regular, pueden influir en el funcionamiento del organismo.
Por ejemplo, el exceso de azúcares refinados puede afectar la manera en que el cuerpo maneja la glucosa. Las grasas trans se han relacionado con cambios en los niveles de colesterol. El sodio, cuando está presente en cantidades elevadas, puede influir en la regulación de la presión arterial.
Es importante entender que el análisis médico no se centra únicamente en un ingrediente aislado, sino en el conjunto de la alimentación y en cómo sus efectos se acumulan con el paso del tiempo.
¿Qué se considera consumo excesivo de ultraprocesados?
Cuando se habla de consumo excesivo de alimentos ultraprocesados, no se refiere a comerlos de vez en cuando. Se trata de una alimentación en la que estos productos están presentes casi todos los días y forman una parte importante de lo que se come habitualmente.
Es decir, cuando alimentos como bebidas azucaradas, panes y galletas industriales, productos empaquetados, botanas industriales o comidas listas para calentar se convierten en opciones frecuentes y reemplazan de manera constante a alimentos frescos como frutas, verduras, leguminosas o preparaciones caseras.
Lo que más se estudia no es el consumo aislado de un producto, sino el efecto de mantener este tipo de alimentación durante meses o años. Es ese patrón repetido en el tiempo el que puede influir en distintos procesos del organismo.
Ultraprocesados y enfermedades crónicas
Diversas investigaciones científicas han encontrado asociaciones entre un alto consumo de alimentos ultraprocesados y un mayor riesgo de desarrollar enfermedades crónicas no transmisibles.
Entre las condiciones que se han estudiado con mayor frecuencia se encuentran:
- Diabetes mellitus tipo 2
- Enfermedades cardiovasculares
- Obesidad
- Síndrome metabólico
Es importante aclarar que muchos de estos estudios muestran relaciones estadísticas. Esto quiere decir que se ha observado que ciertos hábitos de alimentación con alto contenido de azúcares libres, grasas trans y sodio se asocian con un mayor riesgo de algunas enfermedades, pero eso no significa que un alimento específico sea la causa directa en todos los casos.
La salud depende de muchos factores que actúan al mismo tiempo, como la alimentación en general, la actividad física, la genética, la edad y otros aspectos del estilo de vida.
¿Cómo evalúa el impacto de la alimentación en la salud?
Cuando un médico revisa cómo se encuentra el organismo, utiliza análisis de laboratorio que ayudan a observar lo que ocurre internamente.
Los que usualmente ayudan a conocer cómo está respondiendo el cuerpo en términos metabólicos y cardiovasculares son:
- Glucosa en ayuno, que permite analizar cómo el organismo procesa la glucosa.
- Hemoglobina glucosilada (HbA1c), ofrece información sobre el comportamiento de la glucosa en los últimos 3 meses.
- Perfil lipídico, que incluye colesterol total, colesterol LDL, colesterol HDL y triglicéridos, y ayuda a valorar factores relacionados con la salud cardiovascular.
- Proteína C reactiva ultrasensible, que puede aportar información sobre procesos inflamatorios.
- Pruebas de función hepática, que permiten evaluar el estado general del hígado.
Es importante señalar que estos análisis no están diseñados para medir el efecto de un alimento en particular. Más bien, ayudan a comprender cómo se encuentra el metabolismo de una persona dentro de su contexto clínico general.
Comprender el alcance y las limitaciones de estos estudios permite al médico interpretarlos de manera adecuada y evitar conclusiones aisladas.
Estudios de laboratorio: contexto y valoración médica
Los estudios de laboratorio forman parte de las herramientas que permiten evaluar el estado metabólico y cardiovascular dentro de un contexto clínico integral. Cuando existe interés en conocer estos parámetros, es posible consultar la información sobre preparación y procedimiento de cada estudios de laboratorio.
Cada análisis debe solicitarse e interpretarse de manera individualizada, considerando los antecedentes clínicos y otros factores relevantes. La orientación médica es fundamental para comprender los resultados y darles el significado adecuado dentro del estado general de salud, considerando los antecedentes clínicos y otros factores relevantes.
Por: Dra. Gema Nandaí Nájera Valdez
Ced. Prof. 13591084
Escuela Superior de Medicina, I.P.N.
Revisado/Modificado: febrero 2026
Referencias bibliográficas
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Pérez Berlanga, G. (2023). Los alimentos ultraprocesados como un tema de estudio de la bioética global. Medicina y Ética, 34(4). https://doi.org/10.36105/mye.2023v34n4.02
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Popkin, B. (s.f.). El impacto de los alimentos ultraprocesados en la salud. Programa Mundial de Investigación en Alimentos, Universidad de Carolina del Norte. Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). https://openknowledge.fao.org/server/api/core/bitstreams/c363cb5d-a2d2-40ea-abf3-1c10988bd540/content
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