Cortisol: ¿cómo saber si está alto?
- 14 jul 2026
El cortisol es una hormona que cumple funciones esenciales en el organismo, pero su nombre suele asociarse casi exclusivamente con el estrés. En realidad, sus niveles pueden alterarse por razones que van más allá de la tensión cotidiana, y tanto el exceso como la deficiencia de esta hormona pueden tener consecuencias de salud relevantes.
¿Qué es el cortisol y para qué sirve?
El cortisol es una hormona esteroidea, es decir, un tipo de hormona que el cuerpo produce a partir del colesterol, producida por las glándulas suprarrenales, ubicadas sobre los riñones, en respuesta a señales que provienen de la hipófisis, una glándula ubicada en el cerebro. Su producción sigue un ritmo natural a lo largo del día: los niveles son más altos en la mañana y disminuyen gradualmente hacia la noche.
Entre sus funciones principales se encuentran:
- Regulación del metabolismo: participa en el procesamiento de grasas, carbohidratos y proteínas para obtener energía.
- Control de la presión arterial: ayuda a mantener el equilibrio de líquidos y el tono vascular.
- Respuesta inmunológica: modula la respuesta del sistema inmunitario ante infecciones o lesiones.
- Glucosa en equilibrio: contribuye a mantener los niveles de glucosa en sangre estables, especialmente en situaciones de demanda física o emocional.
El cortisol no es una hormona negativa por sí misma. El problema surge cuando sus niveles se mantienen fuera del rango adecuado por largos periodos, ya sea por exceso o por deficiencia, ya que ambas situaciones pueden afectar múltiples sistemas del organismo.
¿Qué puede elevar el cortisol?
El estrés es uno de los factores que activa la producción de cortisol, pero no el único. Existen causas de origen clínico que pueden elevar sus niveles y que requieren evaluación médica:
- Uso prolongado de corticosteroides: medicamentos como la prednisona o la hidrocortisona son tratamientos ampliamente utilizados y efectivos para diversas enfermedades. En algunos casos, su uso durante periodos largos puede influir en los niveles de cortisol, algo que el médico monitorea como parte del seguimiento habitual del tratamiento.
- Tumores en las glándulas suprarrenales: algunas formaciones tumorales en estas glándulas pueden producir cortisol de forma autónoma, sin responder a los mecanismos reguladores habituales del organismo.
- Tumores en la hipófisis: ciertos tumores hipofisarios producen un exceso de la hormona que estimula a las glándulas suprarrenales (ACTH), lo que lleva a una producción elevada de cortisol.
- Tumores en otros tejidos: en casos menos frecuentes, tumores ubicados fuera de la hipófisis o las glándulas suprarrenales también pueden secretar ACTH y elevar el cortisol.
En el caso de los tumores, el cortisol se eleva porque el eje hormonal que regula su producción pierde su equilibrio natural. En el caso de los corticosteroides, ocurre porque estos medicamentos actúan de forma similar al cortisol en el organismo, por lo que el cuerpo los procesa como si fueran la propia hormona.
En ambos casos, se trata de una alteración que requiere evaluación y seguimiento médico.
¿Qué es el síndrome de Cushing?
El síndrome de Cushing es un conjunto de síntomas y signos, como el aumento de peso en el abdomen y la cara, la piel frágil o la fatiga, que se presentan cuando el organismo está expuesto a niveles elevados de cortisol durante un periodo prolongado.
Es importante distinguir entre el síndrome de Cushing y la enfermedad de Cushing: esta última es una forma específica del síndrome causada por un tumor en la hipófisis que produce un exceso de ACTH. Aunque comparten nombre, su origen y manejo son distintos.
El diagnóstico y tratamiento del síndrome de Cushing requieren una evaluación hormonal detallada y, en muchos casos, estudios de imagen para identificar su causa.
¿Cómo se evalúan los niveles de cortisol?
Para conocer el estado del cortisol en el organismo, los médicos disponen de distintos estudios que pueden utilizarse de forma complementaria según el caso:
Estudios de laboratorio
- Cortisol en suero (matutino): mide el nivel de cortisol en sangre en la mañana, cuando naturalmente se encuentra en su punto más alto. Es una de las primeras pruebas utilizadas en la evaluación.
- Cortisol libre en orina de 24 horas: mide la cantidad de cortisol que el cuerpo elimina por la orina a lo largo de un día completo, lo que refleja la producción total de la hormona.
- Cortisol salival nocturno: evalúa los niveles de cortisol en saliva a la medianoche. En condiciones normales, el cortisol es muy bajo a esa hora, por lo que valores elevados pueden ser un indicador de alteración.
- Prueba de supresión con dexametasona: consiste en tomar una muestra de sangre para medir el nivel de cortisol, administrar una dosis del medicamento dexametasona y tomar una segunda muestra horas después. En condiciones normales, la dexametasona indica al cuerpo que deje de producir cortisol, por lo que los niveles bajan. Si no ocurre así, puede ser una señal de que el eje hormonal no está funcionando de manera adecuada.
- ACTH (hormona adrenocorticotropa) en plasma: permite evaluar si el origen de la elevación del cortisol está en la hipófisis o en las glándulas suprarrenales.
Estudios de gabinete
- Resonancia magnética de cráneo con contraste: se utiliza cuando se sospecha un tumor hipofisario como causa del exceso de cortisol. El uso de contraste permite identificar con mayor precisión alteraciones en esta región.
- Tomografía computarizada de silla turca: es una alternativa que el médico puede considerar para la búsqueda de adenomas hipofisiarios.
- Tomografía computarizada de glándulas suprarrenales: permite identificar alteraciones estructurales en estas glándulas.
La selección e interpretación de estos estudios corresponde siempre al médico tratante, quien los indica y analiza en función del contexto clínico de cada persona.
¿Cuándo conviene consultar a un médico?
Algunos cambios en el funcionamiento general del cuerpo pueden motivar una valoración médica que incluya la evaluación hormonal. Alteraciones en el peso, en la presión arterial, en los niveles de glucosa o en la resistencia física, especialmente cuando se presentan por mucho tiempo y sin una causa aparente, son situaciones en las que un profesional de la salud puede considerar pertinente revisar el estado hormonal del paciente.
Es el médico quien, a partir de la historia clínica y los resultados de los estudios, puede determinar si existe una alteración en los niveles de cortisol y cuál es su origen.
Una hormona que merece atención
El cortisol es necesario para que el cuerpo funcione bien, pero cuando sus niveles están fuera de rango de manera continua, las consecuencias pueden ir más allá de sentirse estresado.
Si cuentas con una indicación médica y tienes dudas sobre los estudios disponibles para evaluar el cortisol, en el sitio web o la aplicación de Chopo es posible consultar información sobre procedimientos, preparación, costos y ubicación de sucursales.
Por: Dra. Gema Nandaí Nájera Valdez
Ced. Prof. 13591084
Escuela Superior de Medicina, I.P.N.
Revisado/Modificado: julio 2026
Referencias bibliográficas
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https://www.uptodate.com/contents/laboratory-assessment-of-hypothalamic-pituitary-adrenal-axis-function - Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. (2025, 24 de abril). Examen de cortisol en la sangre. MedlinePlus. https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/003693.htm
- Grossman, A. B. (2024). Síndrome de Cushing. En Manual MSD versión para profesionales. Merck & Co. https://www.msdmanuals.com/es/professional/trastornos-endocrinológicos-y-metabólicos/trastornos-suprarrenales/síndrome-de-cushing